THRICE – “TO BE EVERYWHERE IS TO BE NOWHERE”

thrice

Hay bandas que cuando se separan o deciden tomar un break no regresan; o si lo hacen, regresan sin ese mojo que en un principio los hizo escribir la historia que los transformó en quienes son. Con Thrice pasó que después de 4 años de descanso, la banda regresó con una nueva actitud, más madura y más enamorada de su propia música para hacer de To Be Everywhere Is To Be Nowhere un álbum que cubre tanto las necesidades de la banda cómo de sus más exigentes seguidores.

En el advenimiento musical, de este su noveno álbum, pareciera que Thrice nunca se fue, que siempre estuvo ahí y que el tiempo que se tomaron para descansar simplemente les dio las energías necesarias para escribir un álbum que es más artesanal que otros, lo que es inspirador e inesperado.

“Hurricane” abre este disco, una canción catártica en dónde la voz de Dustin Kensrue converge furicamente con la música que Teppei Teranishi, Eddie Breckenridge y Riley Breckenridge crean para recordarnos esa esencia potente que Thrice lograba en discos como The Artist In The Ambulance (2003).

Thrice se mantiene cómo una banda intoxicante, y mientras To Be Everywhere Is To Be Nowhere podría estar compuesto enteramente por canciones que abogan al post-hardcore para complacer a sus fans, el disco construye un sonido que si bien se basa en la esencia principal de la banda, también los lleva a nuevos niveles creativos y cómo músicos para crear un minimalismo musical que por ello mismo se enaltece. “The Window”es como si Radiohead estuviese enojado y no tuviese tanta languidez dónde Eddie brilla por la manera en la que ejecuta el bajo, dando una dinámica sutil que se une en la vida adulta de Thrice.

Y dentro de ese espíritu, To Be Everywhere Is To Be Nowhere también tiene momentos ambientales como se escucha en “Seneca”, canción que funge como el precursor perfecto para introducirnos a “Black Honey”, el track más potente del disco, canción que brilla por el tecnicismo y el acompañamiento atmosférico que toda la banda logra. Tema que brilla por el timbre que Kensrue maneja desde Major/Minor (2011) y que brilla en “Stay with Me”.

Thrice siempre ha tenido una capacidad innata para hacer música lo suficientemente pesada para un mosh pit, pero al mismo tiempo, bastante cerebral para revelar más de ellos mismos a través de cada canción. “Whistleblower” fortalece esa dinámica. El álbum cierra con “Salt & Shadow”, un experimento que cuenta con capas de armonías, instrumentación etérea y una calidad inquietante. La mayoría de las bandas no serían capaces de iniciar un álbum con guitarras tan potentes y cerrarlo con una línea de piano sutil y delicada, sin embargo, este tipo de versatilidades siempre ha estado en el núcleo de Thrice y que se enaltece en este pequeño triunfo llamado To Be Everywhere Is To be Nowhere que deslumbra por su existencia y su ejecución.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s