PRAYERS – “BAPTISM OF THIEVES”

Esos jóvenes Dioses quedaron en el olvido para dar paso al bautizo de los ladrones, aquellos que han robado almas, vidas y muerte. Prayers, a través de Young Gods (2015) logró establecerse como un acto de rebeldía ante un mainstream musical acostumbrado a lo convencional, a todo aquello que melódicamente entra a la radio y llena los oídos conformistas de los que buscan quedarse en la zona do confort que ofrece la “escena indie”; sin embargo, a través de esas letras descarnadas que exponen la realidad de las pandillas californianas, la vida en la calle junto al amor y la perdida; los de San Diego, vuelven a dibujar imágenes surreales mientras que sus ritmos palpitantes y sintetizadores arremolinados brindan un auténtico ambiente urbano a la música gótica, una mezcla de géneros que trasciende los límites culturales y sociales para romper estereotipos y, una vez más, hacer del dúo californiano un acto que con Baptism Of Thieves busca establecerse como una banda que tiene algo más que decir.

En Baptism Of Thieves, Prayers crea un paisaje distópico moderno basado tanto en la realidad brutal del Siglo XXI como en el ocultismo pagano. Con Leafar Seyer, voz y guía del proyecto y Dave Parley creando los ritmos y secuencias, Prayers abarca mundos entrelazados que se estrechan al haber crecido en ciudades mexicanas para emigrar al norte y crecer rodeados de las culturas punk y góticas de los 80s.

Su creatividad se basa en el conflicto de abrazar estilos alternativos y clandestinos en un seno cultural tradicionalista como lo es el chicancismo y aportar acentos con la disonancia existencial de su realidad “indígena” al ser tratados como inmigrantes en su tierra ancestral y jugarle al vergas dentro de un género musical que durante mucho tiempo se ha visto como un género exclusivamente blanco.

Todo lo anterior se resume en el segundo esfuerzo de larga duración de los californianos, Baptism Of Thieves, álbum que vuelve a ser un conglomerado de sonidos, que si bien se inclinan al cholo goth, busca más vertientes musicales para seguir demostrando que Prayers es más que solo un acto subcultural o de moda.

Impulsado por sintetizadores pulsantes, percusiones metálicas y un bajo oscilante, al álbum abre con “Death Is In Bloom” un corte que por momentos nos recuerda al cold wave francés pero con reminiscencias de hip hop californiano y un toque latino que se alcanza a notar muy por debajo del fraseo de Leafar. Sin duda, un corte imponente, violento y que retoma esos sonidos industriales del darkwave alemán. Mas adelante el sonido se vuelca con “Tears In The Rain”, un tema totalmente synth pop/new wave que se acerca a la idiosincrasia de The Cure al mezclar un sonido brillante con letras dolorosas y lúgubres.

Más adelante viene el primer sencillo del Baptism Of Thieves, “Black Leather”, canción que se apresura con un ritmo de high energy en el que Kat Von D hace una colaboración vocal junto al originario de Michoacán. En palabras de Leafar Sayer, este sencillo es su manera de celebrar todo lo que ha tenido que dejar atrás para que su verdadero “yo” emerja. La voz de Kat Von D es hermosa y complementa el ritmo que es el cimento de la canción. El coro, por lo mismo, logra ser más poderoso. También encontramos un toque de guitarras y bajo muy a lo post-punk que hacen que el tema se vuelva un tema enigmático de rock, saturado de elusivos minuendos y un oscuro romanticismo cargado de sexualidad y ambigüedad emocional.

Finalmente Baptism Of Thieves es el paso siguiente en la carrera de Prayers, finalmente no es una probada más de lo que el dúo californiano puede lograr si no de lo que ya logró y sigue haciendo bajo sus términos, tiempos y reglas.

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CONVERGE – “THE DUSK IN US”

Converge es una banda, que por casi más de 30 años, ha sido un acto de sobrevivencia. Converge ha sido la respuesta a las inquietudes del cuarteto, originario de Massachusets, que a través de su arte ha buscado la respuesta a esos momentos oscuros, de angustia y desesperación que ha todos abordan. Ese ha sido el camino que Converge ha decidido seguir, y en su noveno álbum de estudio, The Dusk In Us, forjan un nuevo rastro sonoro ultraviolento y atmosférico.

Converge, en el transcurso de su historia, ha sido una banda en movimiento ascendente en términos de calidad, estética e importancia. Su álbum más emblemático, Jane Doe (2001), posicionó a la banda como uno de esos actos que manifiestan la manera en la que se debe construir el arte. En The Dusk In Us la banda sigue incluyendo toda la fatalidad temática y visual que los ha acompañado durante sus casi 30 años de existencia. Sin embargo, Jacob Bannon ya no quiere pelear, o al menos ya no tiene tiempo para eso. En “Arkihipov Calm”, uno de los temas más beligerantes del álbum, encontramos a un Bannon reconfortante. Encontramos al agresivo frontman tomando un sentimiento sobrenatural para surfear las olas agresivas del tema con una paz contestataria que se vuelve una insignia de serenidad dentro de la canción.

Desde los primeros momentos del álbum hasta sus notas finales, The Dusk In Us es un disco emocional y políticamente cargado. La frustración y enojo de la banda hacia el mundo actual no pasan desapercibidos y Bannon, a través de sus alaridos y letras, dibuja una forma pacífica pero contestataria para abordar el oportunismo social que enferma al mundo en el que vivimos.

Pero Bannon, como todos, no siempre ha sido tan receptivo y razonable. Hace 16 años y 5 álbumes, la bilis poética del frontman fue la piedra angular de la banda mientras que Kurt Ballou se transformaba en el arma de elección para vaciar esos momentos de violentas reflexiones a través de notas erráticas y potentes guitarras. You Fail Me (2004), No Heroes (2006), Axe To Fall (200) y All We Love We Leave Behind (2012), todos expresaron profundos sentimientos de arrepentimiento, pérdida y desesperación. Bannon fue el pugilista emocional, el tipo que terminaba sarcásticamente sus canciones más emocionales y el que siempre dejaba en oscuridad su sentimientos más luminosos.

En The Dusk In us algo ha cambiado. A lo largo de los 13 temas que contiene, muchas de ellos las mejores que la banda ha escrito, Converge reconoce que los enemigos reales son más grandes que los problemas existenciales. Bannon critica la brutalidad policial, la violencia incesante, las amenazas nucleares, la locura hereditaria y el pecado original, la obsesión con las armas y el racismo. Converge se ha motivado más allá de las emociones individuales para crear un colectivo sensible y preocupado que no solo los amenaza a ellos, sino también al niño, al amante, al hermano, al padre o la madre. Converge, en The Dusk In Us, sugiere un pacifismo belicoso, una fuerza constante que gana la guerra contra el desgaste. “Under Duress” remata al hablar de la preparación sentimental que implica cualquier tipo de batalla.

En el álbum, Converge propone una y otra vez, que nos elevemos por encima de los enemigos invisibles. “Reptilian”, por ejemplo, nos ordena que sobrepasemos nuestros instintos animales, que no perdamos de vista quiénes somos para saber lo que podemos ser.

“A Single Tear” escupe un riff clásico de Converge. Enérgico, melódico y con Ben Koller haciendo que la batería cante. “Eye Of The Quarrel” es más oscuro y veloz, y suena más siniestro en una transición musical que viaja entre el post-punk y el hardcore de la vieja escuela. La belleza de esto es que no puedes decir que la canción viaje definitivamente en una sola dirección, al contrario, te muestra las diferentes vertientes a las que Converge se ha expuesto a través de su historia.

En The Dusk In Us hay una sensación de verdadera asimilación y absorción. El álbum coquetea con otros géneros y subgéneros sin lanzarse a emular cada uno de ellos. Esencialmente las influencias y las inspiraciones se reescriben para su propio propósito y uso en el álbum. Tanto así, que se puede encontrar sonidos cercanos a Joy Division para luego encontrar momentos similares a Godflesh pero dejando una sensación fresca y diferente a otros trabajos de Converge.

The Dusk In Us logra que la banda desate canciones más directas. Desde la instrumentación caótica y la producción de Kurt Ballou, todo el disco refleja la extrema agresividad con la que Converge puede abordar un tema tan importante como la paz. En medio de esa implacable agresión, la banda encuentra tiempo para crear temas emotivos y atmosféricos, como la sombriá “Thousands Of Miles” o el tema que da nombre al disco – “The Dusk In Us” – que nos recuerda el tenue color que el proyecto solista de Bannon – Wear Your Wounds – tiene en toda su producción.

El álbum, al final, se vuelve en un disco complejo y que explora la quintaesencia de Converge. The Dusk In Us es un paso adelante para la banda al llevar su sonido a nuevos niveles musicales de manera exclusivamente personal, haciendo de este noveno álbum, un testimonio progresivo de por qué la banda se ha transformado en un hito tan influyente y significativo dentro de casi toda escena de música “dura”.

 

FEVER RAY – “PLUNGE”

Un singular sencillo – “To The Moon And Back” – abre un misterioso video que furtivamente fue lanzado el viernes. Las primeras notas musicales de Fever Ray, ocho años después de haber lanzado su álbum homónimo, vuelven a converger con Karin Dreijer en el segundo disco de el proyecto independiente de la sueca. En Plunge, Karin esta transformada en una fiera en toda la extensión de la palabra. Su voz es cambiante y evoluciona dentro de un ambiente amenazante que lidia con el sexo y las relaciones, todo dentro de una fórmula de alquimia llena de un compromiso político casi inexistente. Al mismo tiempo, toda la atmósfera electrónica que llena a Plunge es implacablemente atractiva. “This Country” es errático y psicótico y por momentos nos recuerda a The Knife mientras que “IDK About You” se encapsula dentro de un jadeo femenino que se empareja con unas rítmicas percusiones que nos sugieren a Kraftwerk.

Plunge es como Fever Ray entra de nuevo al ojo del huracán, con esa manera peculiar de fabricar sonidos, dibujar emociones y desestabilizar el status quo con su aislamiento sonoro, sus letras llenas de detalles pequeños y preciosos y una paleta sónica muy temperamental que es discreta en comparación con su trabajo con The Knife.

Ocho años después, Plunge es una inmersión total al mundo de Karin fuera de The Knife, tal y como lo sugiere el título. Plunge es una arrolladora salida al mundo exterior de la intérprete. Rara vez un álbum ha sido tan adecuado para ser un lanzamiento sorpresa, y si uno pensaría que esto sacaría a cualquiera de su zona de confort, lo logra.

En sus letras, Dreijer aborda nuevos desafíos. A veces con gran alegría y a veces con precavida reticencia. Musicalmente ella mantiene el núcleo de su sonido, pero también, abraza nuevas oportunidades musicales que dan como resultado un álbum más ecléctico que viaja entre la extroversión e introversión, lleno de altos y bajos maravillosamente inquietantes.

Las canciones que abren Plunge – “Wanna Sip” y “Mustn’t Hurry” – son los primeros pasos en un baile incierto de ida y vuelta entre la curiosidad y la cautela. La tensión que se crea entre los temas expresa un anhelo lujurioso en la atmósfera que se energiza por los ataques sonoros de adrenalina y equilibrando esos momentos, nos envolvemos con “A Part Of Us”, tema que celebra la vida, el amor y la familia al paso que señala un cambio en las costumbres más arraigadas del ser humano social.

El oblicuo ensayo de Plunge va emparejado con la colaboración de la artista y escritora feminista, Hannah Black, junto a ella se crea un dúo que intenta reflexionar con el objeto de algunas de las canciones que es el amor mientras que el tema es la perdida. Estos chocan y dan como resultado este álbum. En “Falling”, una larga introducción atmosférica nos lleva a experimentar ritmos crujientes mientras que la voz de Dreijer se abre camino con incertidumbre sobre un lienzo oscuro y desconocido. Si este es el final de un viejo amor, o el comienzo de uno nuevo, o ambos, es una negociación emocional desencadenante y difícil, eso es lo maravilloso de Fever Ray, su filosofía llevada a la practica en cada canción.

En el corazón del álbum, hay una nueva energía alámbrica y orgánica. Una energía que es imposible de sofocar. Plunge se vuelve un instinto frenético, ansioso e inquieto. Se vuelve un nuevo ocupante de un nuevo cuerpo que busca encontrar la purificación emocional a través de las consignas potentes de una nueva voz. Esto es el cue para hacer inmersión en un nuevo amor liberador haca uno mismo, lleno de sonidos y artimañas que portan un brillo multicolor que no se escuchaba desde Deep Cuts (2003) de The Knife.

A partir de ese momento se produce una transición hacia un folclórico esfuerzo musical; entregándonos una desolada sensación que muta hacia un mensaje bastante simple que acompaña la gloria de Karin Dreijer. Alegría, miedo, humor, política, feminismo, sexo, lujuria, belleza y terror son esas características que hacen de Plunge una amenaza progresiva que sumerge a Fever Ray en el desorden del mundo para tratar de reorganizarlo y comprenderlo mejor.

AROUND THE FUR (1997) by Deftones

Deftones es una de esas bandas que mantiene un sonido único y complejo que no solo se ve respaldado por gran música, pero también, por grandes emociones que enaltecen la forma que los de Sacramento, California tienen para reinventar su sonido. De esta forma, en cada uno de los discos de Deftones, podemos viajar entre enojo, ritmos cargados de sexo y un sonido primitivo que se transforma en sonidos atmosféricos oscuros que llegan a ser espeluznantes. Si juntamos esas ecuaciones como un absoluto, encontramos la convergencia de estilos que dieron como resultado (hace 20 años) el segundo álbum de la banda, Around The Fur (1997).

A diferencia de Adrenaline (1995), Around The Fur integraba más el sonido de la banda. Su dinámica potente se veía complementada por los momentos tenues que le daban más flujo a las canciones. Los inusuales momentos de la voz de Chino Moreno hacían mella en las atmósferas del recién llegado Frank Delgado, mientras que los surcos de la sección rítmica, creados por Abe Cunningham y Chi Cheng, complementaban la potencia de la guitarra de Stephen Carpenter.

También, Around The Fur es un álbum que ayudó a Deftones a definirse y redefinirse como una banda muy por encima del género del nü-metal, género en el que la banda casi durante casi toda su existencia, ha sido encasillada. Sus letras, sus ritmos y sus influencias son el claro ejemplo de que Deftones es una banda con otro pedigrí; es una banda que se formó a través de sonidos new wave, shoegaze con sus reminiscencias al hardcore de Washington, D.C. y al heavy metal de los 70s.

Around The Fur integra a la perfección tantos estilos y tantas maneras de abordarlos. Mientras que “My Own Summer (Shove It)” es un tema orgánico, potente y agresivo, no deja de demostrar la metáfora visual que Chino Moreno dibujaba en sus letras, mientras que en “Be Quiet & Drive (Far Away)” el amor es el tema principal como en más de una canción de Deftones. Junto a esto, una de las cosas “mágicas” de Deftones, es lo críptico que las letras de Moreno pueden llegar a ser. Esto les otorga una característica única que las hace destacar por sobre esas canciones que hablan del enojo de un adolescente con sus padres.

Si no han escuchado antes a esta banda (que sería muy raro), su sonido puede ser un poco desconcertante al principio. A diferencia de muchas bandas de la “escena” con las que Chino Moreno y compañía se relacionaban, Deftones realmente muestra un sonido muy reservado y diferente. Casi tan complejo y único como Tool, por lo que su música es un gusto adquirido. Around The Fur enaltece esas características con sus guitarras afiladas y potencia a la que la voz de Chino Moreno le entrega una suavidad calmante que, desde ese momento, se ha hecho una de las vertientes más clásicas en su música. También, Around The Fur, es un disco que ayudó al quinteto a entender como fluían como banda. En el disco lograron entender la luz y obscuridad de su música, dominando la forma en la que desbordan un balance en su sonido como pocas bandas han logrado.

“MX” es una canción en la que las voces de Moreno se ocultan detrás de numerosos tonos de distorsión pero esto no le quita preponderancia, mientras que “Around The Fur” suma las vibraciones inquietantes del álbum en un tema que va en crescendo, para el final, explotar en un cúmulo de potencia y distorsión creativa que permea la dirección del disco.

Deftones es una banda fuera de lo común, combina accesibilidad y complejidad con un sentido casi independiente de experimentación, y lo hacen de manera impecable. Casi todo fanático de la música podría encontrar algo que los haga disfrutar de esta banda que gracias a Around The Fur, cimentó la dirección con la que seguiría evolucionando y adaptando su sonido a lo que ellos, como banda, buscan. Su eclectisísmo hace que al analizar su discografía viajemos desde el metal, jazz, industrial, new wave y synth de una manera que nunca es forzada y si hay un álbum para comenzar a entender eso y apreciarlo, ese álbum es Around The Fur, el punto de inflexión de la banda que solo era una clara indicación de lo que estaba por venir.

MARILYN MANSON – “HEAVEN UPSIDE DOWN”

Hay algo curioso a cerca de cómo los primeros álbumes de Marilyn Manson fueron considerados tan peligrosos, que fueron culpables de influir en la decisión de los autores de la masacre de la Preparatoria Columbine, en EE.UU. Es absurdo pensar que un hombre que se delinea los ojos y mantiene un discurso a cerca del anticristo en sus canciones solamente pueda orillar a una par de adolescentes a la violencia mortal. Manson se convirtió en un conveniente chivo expiatorio allá por 1999, dado lo soleado que parecía el país vecino del norte, para justificar las acciones de un país que sobre la superficie proyectaba una imagen moralista y recta.

Veinte años después es más fácil comprender que Manson simplemente estaba procesando la misma toxicidad cultural de aquel país, la misma que pudo mover a Eric Harris y Dylan Klebold a ser los autores de la masacre más famosa en una escuela estadounidense y esto, de alguna manera, es un heraldo de la pesadilla que actualmente vivimos y presenciamos todos los días en todos los medios de comunicación masiva a los que estamos expuestos.

En Heaven Upside Down, su décimo álbum, Manson abraza los temas que lo convirtieron en una amenaza y en una estrella de rock. Las canciones “SAY10” y “Je$u$ Cri$is” parecen una burla al estilo witch house de la banda Salem, cosa que hace que el intérprete no parezca una parodia de si mismo y logra darle un poco más de credibilidad al artista. A diferencia de The Pale Emperor (2015), que contaba con capas de glamurosa decadencia de rock pesado, Heaven Upside Down adopta un tono industrial serrado con reminiscencias a Mechanical Animales (1998) con un puñado de filosas guitarras que destacan se acercan al debut del reverendo, Portrait Of An American Family (1994).

En “We Know Where You Fucking Live” un tono metálico inunda el sonido de la canción, mientras que los riffs noventeros del tema acompañan al coro que, obviamente, da nombre a la canción. De manera similar, “Kill4Me”, se acerca al estilo que marca el anterior tema, pero le da un giro al asemejarse al trabajo que Tyler Bates al adaptar un tema de Manson para la película John Wick (Dir. Chad Stahelski, 2014).

Eso no quiere decir que el disco este lleno de momentos cinemáticos o que no haya sonidos nuevos. Mientras que la letra de “Tattooed In Reverse” puede comenzar torpemente, pronto toma un giro y entrega un estribillo tan pegajoso que es similar a aquel de “The Dope Show”. “Blood Honey”, mientras tanto, se convierte en una oda visceral al sexo y como este salva sus momentos más explosivos para los amantes que se olvidan de tabúes y se entregan al hedonismo puro.

Hay un detalle importante que sigue permeando la música del antiguo protégé de Trent Reznor. El pánico que causaba a través de su arte es la amplia comprensión de la cultura pop que tiene para, a través de ella, colar sus ideales “satánicos” y controversiales a los cerebros de los jóvenes. A nadie le importa si no pudiese escribir buenos ganchos musicales o vestirse estrafalariamente en una gala de premios, lo cierto es que Manson transgrede con el simple hecho de existir.

La mayoría de las canciones que se incluyen en Heaven Upside Down, repiten la mayoría las ideas musicales y filosóficas que Manson ha pregonado a lo largo de su carrera. Eso tal vez hace que las opciones de sonido que el álbum mantiene sea tan rica que abarca todos los gustos de todas las facetas del reverendo. Eso es su territorio y así como busca expandirlo, busca defenderlo y reiterar su lugar idiosincrásico en la cultura popular para que nadie se olvide de el.

Así, el valor shockeante de su trabajo, que se ha desgastado desde hace tiempo, lo empuja a ocupar un espacio curiosamente nostálgico dentro del rock. Escuchar su álbumes es complacer el impulso curioso que marcó con su “666” al emparejarlo con esa curiosidad y rebeldía adolescente que tenían el poder de asustar a tus padres, compañeros de clases y maestros. Ahora es irónico que entre más serio es Manson, más risible se vuelve en un mundo en el que, actualmente, el horror es abierto y esta a la orden del día por lo que cualquier valor que su música aún tiene, deriva de lo que se recuerda de él .

 

 

FOO FIGHTERS – “CONCRETE & GOLD”

A lo largo de los últimos 22 años, Dave Grohl y compañía han demostrado que pueden transformar canciones simples en “himnos” del rock aptos para llenar arenas. Cada una de las presentaciones de la banda incluye esta formula, y al mismo tiempo, funciona como un reloj que marcha de forma perfecta al comenzar con multitracks como “This Is A Call” para llegar al arco completo de Sonic Highways (2014) que hace eco en su última producción, Concrete & Gold.

Sin embargo, semanas después del lanzamiento de su noveno álbum, alguno seguimos preguntándonos cuál es todo el alboroto que representa Concrete & Gold. Lo mejor que se puede decir a cerca de este álbum es, que bajo la superficie de “oro” y “concreto”, Grohl intenta desesperadamente resurgir para seguir autoproclamándose el “rockstar del pueblo”.

Concrete & Gold es un álbum lleno de reminiscencias de todas aquellas bandas a las que Grohl les ha profesado su amor alguna vez. “Dirty Water” resuena a la rutina musical que Mötorhead creó a través de sus riffs, mientras que el primer sencillo “Run”, suena a una versión para gente nice de crust punk.

También escuchamos golpes y acordes de guitarra precisos, casi como esos con los que Angus Young nos ha deleitado en más de una ocasión. “Make It Right” y “Arrows” son claro ejemplo de ello y se vuelven temas que acaparan la atención del escucha y, por momentos, nos hacen creer que Dave Grohl y compañía tienen un as bajo la manga.

Pero lo que enturbia las aguas de Concrete & Gold son sus “incursiones” en el pop. Motivos que podrían haber encajado en un álbum completamente diferente de una banda totalmente diferente a los Foo Fighters. En su eterno esfuerzo de querer ser el arquetipo del “rock”, Dave Grohl comete los pecados de querer empatar estilos que, durante gran parte de su historia, han sido como el agua y el aceite. “The Sky Is A Neighborhood” presenta arreglos y melodías parecidas a Prince. Taylor Hawkins en “The Line”, parece coverear a The Eagles en una canción donde Justin Timberlake y Shawn Stockman prestan su voz en un truco que solo demuestra la falta de compromiso profesional de una banda que intenta tener una atracción universal hacia todos los estilos musicales.

Tal vez, en parte, la responsabilidad de este “intento” de buscar converger estilos, formas y maneras la tiene el productor de Concrete & Gold, Greg Kurstin, quien ha producido discos de interpretes como Adele, Sia o Halsey. Esto únicamente logró que el álbum, en vez de transformar totalmente el sonido la banda, le aportó suficiente artificialidad y plasticidad para tener a Lemmy Kilmister y a los Hermanos Young pateándole los dientes a Dave Grohl durante horas.

Ultimadamente, Concrete & Gold es un álbum que si bien enaltece el aislamiento que Grohl decidió tener después de su pierna rota, carece de una forma definida. Si, tal vez tendrá grandes temas que harán cantar a más de un fan en una arena con capacidad para 200,000 espectadores, pero eso no deja que este LP se vaya quemando a fuego lento y que la energía de la que carece pudiese resurgir al intentar cosas realmente diferentes u osadas como el ex baterista lo hizo alguna vez en Nirvana. Dado el pedigrí de los Foo Fighters en acústica y entrega emocional, la banda podría haber hecho estallar el core del rock alternativo, en cambio, Concrete & Gold se torna una oportunidad perdida… Sin importar cuantos discos vendan o cuantos estadios llenen.

 

CRADLE OF FILTH – “CRYPTORIANA • THE SEDUCTIVENESS OF DECAY”

Cuando Cradle Of Filth lanzó Hammer Of The Witches (2015) hubo quienes rechazaron los elogios que recibió sin siquiera escuchar el álbum. Asumieron que cualquier comentario “positivo” era el resultado de 15 años de bajas expectativas. Pero resultó que los elogios estaban totalmente justificados. No sólo Hammer Of The Witches marcó el regreso de la vieja fórmula de Cradle Of Filth de hacer música, también, los acercó a un punto creativo que se asemeja a su trabajo en Midian (2000).

Si somos sinceros, las bajas expectativas que Cradle Of Filth despierta en la escena del metal y la nostalgia de una banda que lleva 26 años haciendo música, han desempeñado un papel importante en la creación de su más reciente producción: Cryptoriana • The Seductiveness of Decay, álbum que definitivamente hace que la banda regrese a un sonido clásico que a muchos “puristas” les parecerá más de lo mismo.

Cradle Of Filth es una de esas bandas especialistas en crear un concepto detrás de cada uno de sus álbumes. Desde hablar de Elizabeth Bathory hasta tomar de base el poema Paradise Lost de John Milton, Cradle Of Filth utiliza universos oscuros para inspirar sus historias y melodías. En esta ocasión el título que bautiza al álbum (Cryptoriana • The Seductiveness of Decay) habla de la forma lírica y artística del horror gótico de la época victoriana y cómo los victorianos se encaprichaban con lo sobrenatural y el hedonismo; mientras que el subtítulo, cimenta aún más la atracción por la muerte y el proceso prolongado de la auto-aniquilación.

De esta forma Cradle Of Filth, una vez más, demuestra que no tiene miedo de ser creativo y salir de la forma “común y corriente” de acercarse a la música extrema. Los británicos han sido autores de que durante los 90s popularizaran el black metal a través de sus elementos visuales y sinfónicos sin alejarse de las influencias clásicas del metal noruego, sin embargo, en estos días su estilo tiene más elementos góticos que los hacen ser una banda que polariza opiniones.

Y Cryptoriana • The Seductiveness of Decay no es la excepción. Este álbum lleva la mezcla clásica y moderna de su predecesor a un nuevo nivel. Es una verdad universal que Cradle Of Filth abre sus discos con una introducción con teclados sinfónicos y atmosféricos que envuelven al escucha en un momento específico, esta vez, “Exquisite Torments Await” comienza en silencio para después, en el primer minuto, acelerar a un galope lleno de riffs espesos, teclados y voces corales que se acompañan con los gruñidos de Dani Filth. Después de apenas dos minutos abre “Heartbreak And Seance”, tema en el que se destacan más las vocales y el coro pero sin dejar de lado de ser la pista más rápida del álbum.

“Achingly Beautiful” mezcla elementos sinfónicos grandiosos con secciones pesadas. Como comúnmente sucede en los discos de Cradle Of Filth, las canciones de Cryptoriana… son largas y épicas, mientras que el flujo de cada una de las canciones son cambiantes y evitan cualquier indicio de volverse monótonas ofreciendo una gran cantidad de riffs que sin esfuerzo viajan entre el thrash metal y el black metal. Las armonías de guitarra, a momentos, parecen inspiradas en Iron Maiden mientras que las percusiones, las melodías de los teclados y los solos de guitarra hacen un sonido multifacético que le brindan un upgrade a la idiosincrasia musical de los ingleses, haciéndolos sonar frescos y novedosos.

Cryptoriana • The Seductiveness of Decay contiene algunos de los mejores ensambles musicales en la carrera de la banda. Tampoco es exagerado decir que el álbum es el más consistentemente agresivo de su carrera. Este también cuenta con algunas de las canciones más complicadas de la banda al dibujar cambios dinámicos y tangentes rítmicas que la banda nunca antes había experimentado. Con este tipo de arreglos, Cradle Of Filth siempre ofrece una gran paleta de colores por escuchar. Desde esos teclados llenos de visualizaciones cinematográficas hasta las voces femeninas (incluyendo la de la exvocalista de Leaves Eyes, Liv Kristine en “Vengeful Spirit”) hacen de Cryptoriana • The Seductiveness of Decay un álbum equilibrado entre atmósferas eficaces y excelentes melodías.

Nadie esperaba que Cradle Of Filth sobrepasara las expectativas que trazó con Hammer Of The Witches, pero lo hicieron. A pesar de eso, todavía quedan muchas preguntas a cerca de la habilidad de la banda para seguir siendo vigente y sobrepasando sus propias expectativas. Cryptoriana • The Seductiveness of Decay es fácilmente el álbum más visceral, matizado y consistente de los ingleses en sus veintitantos años de carrera. Los riffs transgreden la excelencia, las melodías están maravillosamente bien desarrolladas y las voces de Dani Filth suenan mejor que nunca. Cryptoriana • The Seductiveness of Decay hace todo lo que su predecesor hizo bien, pero mejor, con más estilo y mayor convicción.