BODY COUNT – “BLOODLUST”

Se necesita un equilibrio especial para cruzar la línea divisoria entre la autocompasión y la autoparodia, pero Tracy Marrow, conocido como Ice-T lo ha logrado con gran destreza. Desde el comienzo de su carrera en el hip hop con el álbum Rhyme Pays de 1987, Marrow ha saboreado el papel en el que personalmente se ha encajado como el embajador no oficial de Los Ángeles en el mundo. Como Marrow alguna vez le explicó a Arsenio Hall en 1989, su modus operandi ha sido pintar, intencionalmente, escenarios sobre exagerados en los que muestra al mundo lo que es la vida callejera, mientras que también desalienta a los jóvenes negros de perseguir una vida de crimen. En 1990, Marrow llevó el mismo acercamiento en su proyecto más ambicioso, Body Count, banda que fundó junto a Ernie Cunnigan alias Ernie C.

En un interludio del séptimo álbum de Body Count, Bloodlust, Marrow explica que el comenzó la banda para ofrecer a su eterno compañero y guitarrista de Body Count, Ernie C., un vehículo musical que le ayudara a expresar su amor por tres influencias clave: Black Sabbath, Suicidal Tendencies y Slayer, influencias que han bañado la carrera de Body Count con matices y sonidos sacados de la vieja escuela de la música dura.

Por su cuenta, Ice-T se ha mantenido vigente durante 17 años gracias a su papel del Detective Tutuola en la serie “Law & Order: SUV”. Pero la última vez que Body Count causó un verdadero revuelo, fue en el verano del 91 y del 92, primero como una sorpresa al ser una de las bandas abridoras de la gira inaugural del Lollapalooza y luego como la fuente de una acalorada controversia gracias a su canción “Cop Killer”. Desde entonces, la banda se ha repetido básicamente, casi convirtiéndose en un acto patrimonial antes de su época. En estos días, Body Count puede operar en un espacio cómodo que satisface los apetitos del público por el metal de la vieja escuela y el hardcore. Tan vigente y actual es que Bloodlust incluye un gran cover a “Raining Blood” de Slayer y colaboraciones con Dave Mustaine en “Civil War”, Max Cavalera en “All Love Is Lost” y Randy Blythe de Lamb Of God en “Walk With Me”.

Pero, de cierta forma, la controversia regresa gracias a los recientes incidentes de brutalidad policial que han sido capturados en video. Body Count está preparado para, una vez más, golpear fuerte lo políticamente correcto y hacer de lo cómodo incómodo. Así como “Cop Killer” resonó en su momento, en Bloodlust, “No Lives Matter” se vuelve una manera descarada en la que Body Count hace lo propio con un título que es una ironía al movimiento Black Lives Matter, mientras que también se vuelve un recordatorio de que el racismo esta muy vivo y que las élites del poder ven a todas las personas con desprecio inhumano.

No hace falta decir que a Marrow le gusta explicar las cosas. En Bloodlust suena como si estuviera narrando un segmento de Plaza Sésamo con profanidades y que sigue los pasos más clásicos del hardcore. Sin embargo, su estilo no ha cambiado ni un ápice desde entonces. Toda la banda mantiene la música bastante cruda que suena nueva y old school, y al mismo tiempo, Marrow logra que ese sonido hardcore y thrash no caigan en lo absurdo haciendo de Body Count.

Bloodlust plantea la importancia que Ice-T y Body Count tienen para el mundo, y más en el que ahora tenemos, complementando el mensaje con la capacidad única que la banda tiene de entregar mensajes inmortales, contestatarios y que reaccionan de manera adecuada ante una sociedad que lleva sus moralismos y acciones sociales a un extremo lleno de agresividad e incertidumbre, dónde por momentos, Body Count junto a su álbum Bloodlust, parecen ser la luz al final del túnel.

 

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WITCHCRAFT – “NUCLEUS”

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4 años después, muchas giras y muchos aquerrales fueron los necesarios para que Witchcraft regresara y nos entregara en Nucleus, una producción que retoma los aspectos más básicos del doom metal y lo baña en reminiscencias de stoner, sludge y hard rock muy a la Black Sabbath o Goatsnake. En otras palabras, esta amalgama de sonidos y estilos logra que Witchcraft, a través de Nucleus, encuentre mayor cohesión como banda a pesar de sus múltiples cambios de alineación a través de los más de 10 años de existencia que tiene.

Una diferencia notable entre Nucleus y su álbum anterior, Legend (2012), es que en Nucleus la banda tiene un sonido más tradicional y con ello canciones más largas y más oscuras. El álbum abre con un tenue sonido acústico en “Malstroem” antes de que esta canción se transforme en un esfuerzo old-school que nos deleita con los riffs más pesados que Witchcraft nos ha presentado hasta la fecha.

Sin embargo, al más puro estilo de Witchcraft, las canciones toman varios giros inesperados, lo que hace que Nucleus sea un individuo totalmente diferente a la persona que Witchcraft se ha transformado a lo largo de su carrera. “The Outcast” es la canción más accesible en este disco: Un sonido heroico en la guitarra, en su solo y en esa cadencia de la batería y el pandero, que a momentos, podría recordarnos a Led Zepellin y que terminan por pavimentar el camino de una canción que, en su intermedio y en sus arpegios, encontramos uno de los highlights más destacables del álbum.

“Nucleus” se aventura en ese sonido doom antes mencionado, y con 14 minutos de duración, convierte este pasaje en un sombrío himno; al mismo tiempo, “An Exorcism of Doubts” parece ser destinado, inconscientemente, a ser un homenaje casi directo a Black Sabbath que hace de esta canción algo maravilloso en contraste con con los riffs malditos y épico sonido de “Helpless”, canción que se aleja del estilo clásico de Witchcraft, pero al mismo tiempo, lo refresca.

Nucleus es definitivamente un paquete convincente en el que el nuevo estilo de la banda y el clásico se pueden unir en armonía para lograr un esfuerzo dinámico. Cada pista está escrita con memorable maestría y la ejecución de cada instrumento es perfecta, y a pesar de que se necesita un par de escuchadas para comprender lo que la banda plantea a través de Nucleus, el álbum termina por convertirse en una pieza clásica de la discografía de la banda.