EMMA RUTH RUNDLE – “ON DARK HORSES”

El nuevo álbum de Emma Ruth Rundle, On Dark Horses, no pudo haber salido ni en otro año ni en otro momento más que en éste. Si bien muchas personas recurren a la música para escapar, no cabe duda de que el mundo que nos rodea se siente cada vez más amenazante y caótico; y On Dark Horses, es un intento por parte de la cantautora para describir esa sensación. El álbum es un ensayo de cómo coexistir con nuestros miedos, cosa que para Rundle, simplifica el vivir luchando de manera precisa, hermosa y destructora.

Los caballos, en forma metafórica y literal, forman parte intrínseca del disco. La dimensión visual que toman en el título del álbum y en sus letras es única. Rundle los describe a lo largo de sus canciones como bestias poderosas y hermosas, pero sin libertad. Así que “el caballo negro” (Darkhorse) trabaja de forma visual como una representación de una fuerza contenida que ganará la carrera o superará las expectativas de la sociedad y de ella misma.

On Dark Horses es demoledor y más que eso. Rundle ha construido paisajes sonoros titánicos que le permiten a sus emociones tomar todo el espacio que se merecen. Sin embargo, hay una sensación de control allí también. Estas canciones son catárticas, permiten que el miedo, la ira, y la soledad fluyan a través de ti en vez de controlarte. Mientras las canciones son meticulosamente construidas, la voz de Rundle es cruda y filosa, y ello ayuda a que sea lo que sea que hemos pasado, estemos pasando o estemos por pasar, sea más llevadero, sencillo y mucho menos explosivo.

Y así, mientras el último álbum de Emma, Marked For Death (2016) fue una pieza de arte excepcional que dictó el nivel al que la cantante quiso llegar, intentar hacer un seguimiento de un LP generacional es una tarea desafiante que muchos no logran, pero ella iguala el fervor e intensidad de ese disco con el igualmente temible pero devastadoramente hermoso On Dark Horses.

“Fever Dreams” abre el camino de la vereda del caballo oscuro. En este tema se revela la desesperanza de la mortalidad y como los sentimientos de desesperación y pérdida se transforman en una sensación de perpetua confusión. La atmósfera es austera pero apasionante, y a través de la densidad de los ritmos y las guitarras abrazadoras, Rundle llora sombríamente.

Sin embargo, a diferencia de Marked For Death, Rundle no permanece estática. La mayor parte del álbum relata la inquietud de los diferentes personajes y la búsqueda constante de encontrar un escape o, como se dice en “Control”, tomar posesión de lo que se puede. Un misticismo del desierto envuelve la pista, mientras un momentum musical y guitarras reverberantes llenan el espeso y cálido aire.

Después, Rundle arroja a los oyentes a los confines del Desierto de Mojave con el agotador pero impresionante tema “Darkhorse”. En lugar de un solitario vagabundo, Rundle dibuja en esta canción a dos viajeros cansados. Son hermanas que están buscando encontrar sus piernas nuevamente y superar el “horizonte de aguas oscuras” que se traduce a buscar la salida de un pasado traumático compartido. La composición de Emma – y las imágenes que crea – es magnífica, ya que mezcla la poesía con el cine.

“Races” es la canción más solemne. Esta ofrece un leve respiro de esa sinergia del folk y goth rock convergiendo en una hermosa sintonía. Un tono inquietante que coexiste junto a la guitarra cristalina y disonante zumbando en el fondo, y al mismo tiempo, la voz de Rundle se desgarra de una manera metódica e introspectiva. La historia del tema es aquella que habla de un amor que se ahoga en la noche, un amor olvidado y antiguo entre un hombre y una mujer que hacen de sus palabras, balas.

Incluso cuando Rundle aborda un tema común, lo pone de cabeza, lo deconstruye y le da muchos significados. En “Light Song” lo hace. Una balda de amor como ninguna otra. Rundle desencadena una aventura escabrosa, cinemática y legendaria. En esta canción la vocalista se ve acompañada de Evan Patterson, frontman de Jaye Jayle, dando un contraste vivaz a una danza musical que pretende describir un baile de cortejo entre el sol y la luna.

“Apathy On The Indian Border” es un himno político que comienza con un sonido pletórico que dibuja paisajes desconocidos e angustiosos. La voz y la letra están llenas de desesperación, furia y memoria. Esta historia recuerda a las familias que fueron desmanteladas recientemente por lo agentes de ICE y les da voz, forma, color y rostro a todas esas personas que han llenado de sufrimiento su sueño de tener una vida mejor.

El álbum llega a su fin con la emotiva “You Don’t Have To Cry”. La instrumentación es ligera y delicada, con la excepción del ocasional brillo de la guitarra. El remordimiento y la reflexión llenan la voz de Rundle, mientras conmemora a todos los jóvenes que fueron tomados demasiado pronto por se diferentes. Rundle, también, es diferente. Ella está creando un arte audaz, sombrío y meditabundo, pero al mismo tiempo, hermoso. Y aún más importante, ella esta contando historias que deben ser contadas, escuchadas y visibilizadas. Incluso en los momentos más terribles y en el más oscuro de los tiempos, ella encuentra algo de lo que se puede obtener fortaleza o aprender. Ella encuentra el dolor que nos inflige a todos, pero nos alienta a no simplemente huir, sino también, ser el remedio para la imposición para creer que no solo estamos montando un caballo negro si no que somos esa bestia.

“DARKHORSE” by EMMA RUTH RUNDLE


Educada en los caminos de Nocturnes mientras transitaba en vuelo con Red Sparowes y terminaba de madurar en las vicisitudes de Marriages, Emma Ruth Rundle se ha posicionado como una artista multifacética que logra, a través de cualquier disciplina artística que utilice, proyectar un mensaje claro, pero que en otros momentos toma un tenor enigmático, demostrando que es en la simpleza de su trabajo donde recae su complejidad.

La Emma de Marked For Death (2015) ha muerto, y después de explorar en total solitud aquel álbum, la intérprete prepara On Dark Horses, álbum que esta por ser lanzado el próximo otoño. Mientras tanto, la cantante nos deja una pequeña muestra de su próxima producción y que lleva por título “Darkhorse”.

En la canción, la cantante de construye su sonido anterior optando por brindarle a su sonido folk una oscuridad que desde sus inicios la ha caracterizado; sin embargo, es hasta la construcción de este nuevo álbum que esta característica circunda por toda la columna vertebral del disco.

“Darkhorse” cuenta con esa parte reflexiva e introspectiva de la oscuridad personal. La canción actúa sobre acordes menores simplistas y corrientes eléctricas que enlazan la suntuosa voz de Emma con un peso emocional que se percibe a lo largo de toda la canción. Al mismo tiempo, esta toca el tema de la superación, el cómo y el porqué comprender y abrazar las situaciones paralizantes que nos hacen ir más allá o retroceder a un espacio personal alienado, introspectivo y aislado en el transitar de superarse… O hundirse un poco más.

La letra es una dimensión visual que se torna un himno vigoroso y divino, aunque no necesariamente enalteciendo la libertad que cualquier persona podría – o debería – ostentar. De esta forma, “Darkhorse”, es una manera visual de representar la fuerza contenida que implica la presión de superar la expectativa de la sociedad.

Por otro lado, el sonido de “Darkhorse” se inclina hacia el aspecto del post-rock, insistiendo en la parte cinemática de su sonido al capturar la esencia más personal de la intérprete y proyectándola a lo largo de sus notas, extrapolándolas con una ominosa batería que se transforma en un muro alrededor de la voz de Rundle, que en vez de aprisionarla, le da más brillo. El sonido resultante es el de un rico esplendor “gótico” que viaja por atmósferas desconocidas para, una vez más, demostrar que Emma Ruth Rundle es muy buena en lo que crea e inventa.