ROLO TOMASSI – “TIME WILL DIE AND LOVE WILL BURY IT”

En estos días, Rolo Tomassi, esta irreconocible. La banda, originaria de Sheffield, Inglaterra, fue precoz al explorar el terreno del mathcore y posicionarse como una promesa de la música experimental de corte duro. Liderada por los incendiarios hermanos Spence – Eva y James – la banda hizo su debut con Hysterics en el 2008. A través de ese disco, la banda, se introdujo a un submundo en el que tuvieron que salir adelante con un sonido lleno de ferocidad técnica y violencia caótica.

Desde entonces, con cada paso que han experimentado, han hecho frente al miedo para convertirse en una de las bandas más innovadoras del underground británico demostrando que con, Time Will Die and Love Will Bury It, su nueva producción, siguen explorándose y evolucionando.

Así, 10 años de progresión implacable llegaron a un punto crítico en su álbum Grievences (2015), que suavizó ese mathcore pero se intensificó la interacción dinámica entre la luz y la sombra, un truco que perfeccionaron en su tercer álbum Atrarea (2012). De esta forma, Time Will Die and Love Will Bury It se construye con esta base consumada, un testimonio de cuán lejos están las bandas del mismo género en comparación con Rolo Tomassi.

Mientras Grievances (2015) era oscuro y se podía percibir el dolor sordo de la vida que ha magullado el alma, el uso incrementado del balance entre luz y oscuridad de Time Will Die and Love Will Bury It, asegura que esto es sólo un arsenal de registros y sonidos excepcionales. “Towards Dawn” y “Aftermath” hacen una apertura inesperada. El primero es una imagen colorida de atmósferas celestiales, mientras que la segunda es un paisaje onírico de post-rock que aprovecha al máximo el lado dulce y perverso de la voz de Eva Spence.

Time Will Die and Love Will Bury It es impresionante en sus formas y matices. Hay tramos aireados, especialmente en “The Hollow Hour”, que se desenvuelve entre una atmósfera inquietante y etérea al musicalizar las pesadillas, pero incluso los momentos más ásperos tienen un lugar del tamaño de una catedral en la estructura del álbum.

“Rituals” es un ataque frenético de agresión y sinuosas señales de cómo la banda maneja los tempos que se construye en cada producción, acompañado por un ambiente premonitorio y el rugido gutural y abrazador de la garganta de Eva que viaja a través de esas suavidad aterciopelada muy a la Deafheaven, para finalmente cerrar el track con un colapso al estilo Converge.

En casi todos los aspectos, Time Will Die and Love Will Bury It, logra ser agobiante, en otros es pesado y en otros es hermoso, todo sin dejar de ser técnicamente hábil. Y es eso, la manera en la que plantean su progreso musical, evolutivo y de madurez, que hace que este nunca baje su ritmo. Hay un equilibrio entre la paz y el caos. “Balancing The Dark”, por ejemplo, es asombroso en su destreza, no únicamente por ser contundente, sino también refrescante e ingeniosa.

Hacia el final del álbum, el respiro finalmente surge con “Contretemps”, canción que abre con una balada de piano mientras construye el resto de su fortaleza alrededor de las melodías de James Spence, que casi se acerca a los niveles de belleza de Explosions In The Sky. Mientras tanto, “Risen”, canción con la que cierra el disco, muestra la otra cara de la moneda de Eva, una voz angelical, dulce e incorpórea. El clímax trae una resonancia emocional a los procedimientos creativos del grupo que confirma la impresionante capacidad del quinteto para viajar por diferentes géneros y estados de ánimo para sonar tan cerca de lo que eran hace diez años y de lo que ahora son.

Por lo tanto, para lo que algunos sonara demasiado pesado o demasiado “experimental”, para otros es un trabajo único de, tal vez, una de las bandas más subestimadas del Reino Unido. Sin embargo, Rolo Tomassi, como muchas otras bandas, han demostrado que existe un mercado para la convergencia entre el metal extremo y otras disciplinas musicales. En cualquier caso, es una alegría tener a una banda como esta que se encarga de seguir explorando la belleza en la brutalidad.

65DAYSOFSTATIC – “NO MAN’S SKY: MUSIC FOR AN INFINITE UNIVERSE”

65dos_nomanssky

Desde las profundidades del abismo la estática se escucha, intenta transmitir un mensaje desde el tono más oscuro del universo. Replicando como un satélite que busca en la infinidad de las galaxias mensajes que nos ayuden a entender nuestra existencia y a no sentirnos tan solos. Este es el verdadero cielo; aquel que se llena de cuerpos celestes que durante 65 días (o menos o más), no pertenece a ningún hombre… Pero a los dioses.

No Man’s Sky: Music For An Infinite Universe es el más reciente álbum de los ya veteranos 65DaysOfStatic, cuarteto inglés que ha logrado a través de su discografía, amalgamar conceptos, imágenes y sonidos que han logrado ponerlos sobre bandas del pedigrí de Mogwai o Explosions In The Sky.

En esta ocasión, 65DOS, se dio a la compleja tarea de emparejar el sonido único que los caracteriza con la aventura visual que representa el videojuego No Man’s Sky, un juego que pretende viajar a través de universos nuevos y mundos complejos vastos de flora y fauna… El hint del juego es que todo se crea en tiempo real; por lo que ningún universo, ningún planeta, ninguna criatura, ningún enemigo o nada dentro del juego prácticamente será igual a otra sesión en otra consola de otro jugador…

Con esta primicia, 65DOS, tuvo la oportunidad de incluir su distintiva fusión de post-rock y música electrónica dentro de la mística del juego, logrando un sentimiento de urgencia por explorar la inmensidad de este juego que crece y crece cada vez que se enciende la consola. El contexto, cómo tal, presentó una oportunidad notable con la que la banda logró hacer que su música se sintiera completamente diferente a lo que ya habían hecho con anterioridad.

Musicalmente, No Man’s Sky: Music For An Infinite Universe, no es tan diferente a pasadas producciones: Las canciones viajan de casi un silencio nulo a una saturación sónica abrumadora y potente. Los arreglos son precisos, los pianos y teclados drone dan un toque sutil a cada track mientras que el sonido general del disco se desenvuelve con la cacofonía que las guitarras diseñan a la par de los sintetizadores. A la par de todo esto, No Man’s Sky… tiene una vibra más cercana a la ciencia ficción que pudiese recordarnos a filmes como Solaris (Dir. Boris Nirenburg, 1968) o 2001: A Space Odyssey (Dir. Stanley Kubrick, 1968) logrando que ese esfuerzo cinemático que 65DOS siempre ha impreso en su música sea aún más notorio y espectacular.

El track “Asimov” se siente como una aventura épica con una batería hipnótica que te hace sentir como si estuvieras por despegar y surcar las pléyades. Mientras que “Monolith”, canción que abre el disco, presenta esa sensación de sentirse pequeño al conocer lo extenso que es el espacio.

El álbum en general tiene una estructura interesante. La primera mitad del álbum se sostiene por sí misma con alicientes musicales que dan una buena escapada mental. Sonidos espaciales con canciones que logran que este disco; también, funcione fuera del universo en el cuál fue concebido.

Mientras tanto la segunda mitad de No Man’s Sky: Music For An Infinite Universe tiene una forma más libre y más adaptable a lo que se buscaba en un principio con el disco. Los tracks son más largos, atmosféricos  y se balancean de manera extraña para hacer de los silencios un preámbulo para momentos más intensos que pintaran la exploración espacial como una cotidianeidad terrenal.

Sin duda No Man’s Sky: Music For An Infinite Universe es un soundtrack atípico, ya que también la música del juego se irá creando de diversas formas para dar una experiencia única al videojugador, sin embargo, el trabajo logrado por 65DOS hace de este disco un contexto que funge de introducción al mundo que se irá creando en cada consola, haciendo que cada particularidad de los sonidos del juego este cimentada sobre una base sólida y que no se había escuchado o visto en el mundo de la música ni en el de los videojuegos.

DEAFHEAVEN – “NEW BERMUDA”

deafheaven_newbermuda

¿Cómo se describe la música pesada? ¿qué la caracteriza? ¿su sonido, su contenido, ambos? Los puristas de la música pesada, o metal, dirán que la música pesada esta constituida por un conjunto de adjetivos que van de lo más normal y real hasta lo más inverosímil. Que si se necesita tener pelo largo, que si se necesita usar spikes de medio metro en cada muñeca, que si se necesita ser noruego o tener un background totalmente metalero. En la actualidad, la música “pesada”, transgrede los estereotipos y las etiquetas y aunque a la mayoría de los puristas del género no les guste o no consideren que una banda es “true” por no entrar dentro de los cánones dictados por los Dioses del metal, hay opciones interesantes que cuentan con un sonido con más agallas, incluso, que los actos más “extremos” de metal. Dentro de esta vena musical creativa nos encontramos con Deafheaven; una banda que se ha caracterizado por hacer mejor música que muchas bandas de metal “extremas” y que se jactan de haber encontrado el hilo negro, especialmente del black metal.

Recientemente, los oriundos de San Francisco, han lanzado su tercer álbum New Bermuda, en el cuál se presentan como un acto maduro y que complementa su estilo que viaja entre el black metal y el shoegazing. En New Bermuda, a diferencia de su producción anterior Sunbather (2013), Deafheaven trae un disco más visceral, más grotesco y con mucho más metal del que sus detractores podrían haber esperado.

New Bermuda es un álbum en el que las voces con frecuencia son más duras y antiestéticas, y al mismo tiempo, tiene un sonido amable y duro, aún más accesible que aquel que desprendía Sunbather (2013). En esta producción, George Clarke, eleva su voz con colores similares a aquellos que se encuentran en Burzum, gritos que tienen una textura suave y que a momentos parece ser un sonido que adorna la música de la banda y no la voz de Clarke. En New Bermuda la voz es más áspera, se ruge más y, en general, es más abrasiva. Hay momentos en los que parece que la voz de Clarke se ha duplicado en un tono modificado para acentuar la sensación inhumana del disco, sin embargo es una mera ejecución diferente de lo que Clarke puede lograr al modular su voz.

En cuanto a su composición y técnica, New Bermuda representa un logro enorme ya que significa la epítome de la creatividad musical de Kerry McCoy (guitarra) amalgamada con la actitud que Clarke le imprime a la música que crean juntos. Hay momentos tan interesantes en New Bermuda que encontramos pasajes cercanos a Explosions In The Sky o Alcest, sin dejar de lado esa dureza que significa lograr reinventar la vena de uno de los estilos más clásicos de la música pesada.

Ese tipo de incongruencia está en el centro del sonido de Deafheaven: la yuxtaposición de texturas, ritmos y tonos que hacen de New Bermuda un dulce para el oído. Y a pesar de que no es un disco fácil de escuchar, este presenta una opción tan simple como compleja para acercarse a un género que, para muchos, no ofrece nada.

Para Deafheaven, tanto el género cómo su nueva producción, representan un nuevo destino en la vida, un punto de llegada que se torna nebuloso y un futuro desconocido lleno de oscuridad y esperanza.

Canciones como “Brought To The Water” entrega un espeso clamor que no deja de lograr que uno la escuche en loop infinito, mientras que “Luna” tiene uno de los embates de guitarra y batería más brutales que se hayan escuchado en los últimos años dentro del metal; todo esto mezclado con letras mucho más complejas y trabajadas que hablan de perspectivas más humanas a diferencia de la clásica letra de black metal que busca quemar iglesias, honrar a satán o practicar la brujería.

No cabe duda que New Bermuda es un valiente paso evolutivo en el camino que Deafheaven se esta trazando. Esta producción no elimina los elementos que lograron que Sunbather (2013) fuera un disco fácil de escuchar para todos aquellos que nunca habían tenido un acercamiento con música pesada o “metalera”. New Bermuda esta empleando un mecanismo que utiliza un vasto espectro de sonidos que se revela ante los estándares de la música extrema para incluir en su ADN más riesgos y evoluciones que el resto de las bandas clásicas del black metal alguna vez incluirán.

Los odien o los amen, Deafheaven es la forma del nuevo metal por venir.