WARPAINT – “HEADS UP”

warpaint_headsup

Utilizar la palabra “maduro” para describir el nuevo álbum de cualquier banda es un eufemismo para quitarle cualquier tipo de característica que lo haga resaltar y minimiza su potencial y el interés que pueda crear y a pesar de que Jenny Lee Lindberg, bajista de Warpaint, ha etiquetado a Heads Up como un disco “maduro”, el cuarteto californiano dista mucho de haber dejado la diversión de lado en esta producción.

Mientras que The Fool (2010) y Warpaint (2014) se centraron en construir un sonido que abogara a un estado de ánimo intenso, Heads Up se siente más espontáneo y relajado. Esto inmediatamente se siente en su sencillo “New Song” que brilla por tal vez ser su mejor tonada hasta el momento. Euforia, baile y una persistente energía es lo que la línea de bajo expresa a través de notas similares a The Cure, mientras que el resto de la melodía, se tensa con las guitarras post-punk de Emily Kokal y Theresa Wayman.

En Heads Up, Warpaint se ha propuesto incluir en su ADN musical aquellas influencias más bailables y dinámicas que las han nutrido a través de los años. Así, dejan de lado esas atmósferas oscuras y drónicas para hacer del bajo de Lindberg una herramienta elástica que brilla por su versatilidad en canciones como “So Good”.

No hay duda que en este álbum persistieron los ganchos adictivos que podrían hacer sonar al disco como algo “pop”, sin embargo, todas las canciones no tienen una estructura tan lánguida, por el contrario, son canciones complejas y con arreglos que sutilmente hacen brillar casi a cada track.

“Don’t Wanna” es una canción que retoma un poco ese sonido estilizado y clásico de Warpaint. Un tema un poco más oscuro y que repite “…why’s the story gotta be about being sad?…” que hace eco en la voz de Emily Kokal, como si esta reprochara ese momentum del pasado que como banda les provocó entregar estados de ánimo que parecían una estasis en lo más profundo del espacio en comparación con la luminosidad que identifica a Heads Up.

Uno de los puntos más interesantes de este disco es que la banda lo compuso prácticamente separada. Cada una desde su lugar, y a menudo, trabajando en parejas junto al productor Jake Bercovici que logró que la primera mitad del álbum tuviese esa actitud relajada al escucharse como un trabajo de improvisación comunal.

Cuando escuchamos “Don’t Let Go”, las cosas parecen salirse del axis primordial del álbum. Guitarras acústicas que aparecen por primera vez, un profundo embate de la batería y una rítmica pausada y sensual, un sonido muy a-la-warpaint y muy nuevo que, por segundos, nos recuerda a Babes In Toyland.

En “Dre” Warpaint hace de nueva cuenta un tributo a una de las leyendas del hip hop (anteriormente lo hicieron en “Biggie”). Stella Mozgawa continua ese ascenso a la prominencia detrás de la batería al entregar una base rítmica única que provoca  que el tema brille por si solo mientras que “Heads Up” es una canción sombría que se aísla con un piano para momentos después sumergirse en un collage pulsante de funk, rock, post-punk y disco.

Afortunadamente Heads Up es un álbum que sincroniza, de manera perfecta, esa actitud solemne y sombría que ha caracterizado a Warpaint, junto a esa inesperada sensación de satisfacción que la banda está experimentado en este momento de “madurez”.

Advertisements

ERASE ERRATA – “LOST WEEKEND”

erase_errata_lost_weekend

Tuvieron que pasar 9 años para que Erase Errata regresara con un nuevo LP en el que reescribe la manera en la que el Riot Grrrl debe sonar y debe agredir. En Lost Weekend, el trio originario de San Francisco, California, ha vuelto a rugirle a la vida con composiciones más complejas y una producción que suena a esa que sea hacía a mediados de los 90s.

Con Lost Weekend, Erase Errata ha encontrado un enriquecimiento personal y musical que se nota a lo largo del álbum. Hay momentos realmente estridentes que se acompañan de una estructura musical que hace énfasis a la naturaleza del punk y el post-punk, sin embargo, la banda logra acercarse más a sus raíces experimentales que les valieron ayudar a cambiar la escena del rock en aquella época.

Sorprendentemente y con un gran resultado, Lost Weekend fue grabado durante tres días de entrega a la música, ya que las integrantes de la banda, compuesta por Jenny Hoyston, Bianca Sparta y Ellie Erickson, no viven cerca una de la otra.

El álbum, en general, tiene un sonido brillante que a momentos se inunda de distorsiones y golpes funk que le dan un sabor especial a esta producción. Retablos de jazz y de grunge son fáciles de percibir en su estructura, dando como resultado un conglomerado de sonidos que demuestran que la banda no sólo ha mejorado, si no también, madurado.

“My Life In Shadows” tiene un drive interesante y su línea de bajo se acerca a las raíces negras del R&B, mientras que la guitarra le da un tempo al track que podría bien haber sido creado en los 60s. “Watch Your Language” mantiene distorsiones saturadas de fuzz que le dan una característica casi stoner a este esfuerzo reinterpretativo del Riot Grrrl.

Así, con esta cuarta producción, Erase Errata ha aprendido a medir su calidad musical y sobretodo a plantearse fronteras personales que simbolizan un reto creativo que las ha empujado a reinventar su sonido sin perder su esencia.