CONVERGE – “BEAUTIFUL RUIN”

Tras el lanzamiento de The Dusk In Us (2017), Converge anunció que un puñado de canciones durante las sesiones del álbum no lograron quedar en el corte final del disco. Estas canciones fueron clasificadas por la banda como un “compromiso infeliz”. Estas canciones fueron recientemente lanzadas en Beautiful Ruin, un EP que como todos los álbumes de Converge, es un viaje que lleva al escucha desde emociones devastadoras, hasta momentos maniacos y una rápida e intensamente explorada instrumentación que se abre camino en un territorio sónico que no muchas bandas se atreven a explorar.

Casi sobrepasando los seis minutos de duración, no hay mucho espacio en Beautiful Ruin para matizar. Esta colección de cuatro canciones es un lanzamiento brutalmente directo que se acerca al hardcore crudo y directo que caracteriza al sonido de Converge. “Permanent Blue” es el corte más largo del EP. Se nota el trabajo característico de Kurt Ballou en las guitarras, mientras que el sonido gutural de la voz de Jacob Bannon permea la canción con una tranquilidad mortuoria aunque, en esa ocasión, sus palabras son más descifrables.

“Melancholia” abre con un compas de 4/4 y expone un riff estándar pero potente. Esto no quiere decir que la banda no adorne la base común para crear este corte; más bien se acerca a lo básico para lograr un sonido diferente y a la vez muy familiar que hace que la línea de guitarra de apertura suene como una versión bastarda de Black Sabbath.

“Churches & Jails” y “Beautiful Ruin” ofrecen ritmos implacables con toda esa idiosincrasia musical que durante 28 años ha llevado a Converge al lugar en el que están hoy.

Si se aman y se respetan las piezas pesadas y veloces que Converge puede fabricar, Beautiful Ruin es un clásico instantáneo que se sitúa en un punto medio entre la crudeza de la banda y su reciente experimentación/evolución, proyectando una cacofonía que se vuelve la antítesis de la banda y que sobrepasa las expectativas del público de Converge y nos reafirma que ellos, una vez más, no tienen nada que probar.

Advertisements

WILL HAVEN – “MUERTE”

En lo más profundo de mi mente tengo a Will Haven archivada como una banda ruidosa, potente y en dónde convergen el hardcore, el sludge y muchas agallas. Sin embargo, una descripción tan incipiente como esa es obsoleta, considerando que el acto; originario de Sacramento, California, elimina las cualidades menos deseadas de los subgéneros antes mencionados para crear una fusión extremadamente satisfactoria.

Debido a la mezcla de subgéneros que Will Haven representa, y que a momentos parecen tan opuestos, la banda nunca se estableció como un acto meramente dentro del mainstream, por el contrario, siempre se mantuvo como una banda que era sólo para aquellos “conocedores” que sabían cómo desenterrar las joyas más míticas del sonido Californiano de mediados de los 90s. Sin embargo, la producción musical de Will Haven se mantuvo consistente y con calidad hasta estos momentos en los que la banda nos entrega Muerte – su séptimo álbum – en dónde a pesar de seguir ostentando un sonido áspero y provocativo, también redujo lo obtuso de su sonido para conceder una producción más refinada.

El álbum abre con la siniestra introducción “Hewed With The Bran”, un tema sutil y que en su crescendo choca con la disonancia del hardcore avivado por la violencia del metal. La batería que comanda Mitch Wheeler se matiza con los gritos de Grady Awenell, que con astucia, turban los riffs de Jeff Irwin y Anthony Paganelli contrastándose con la métrica del bajo de Adrien Contreras.

Otras canciones como “Kinney”, “43” o “Unit K” se embarcan en un camino rítmico contundente y decidido. Estas dan más color a Muerte mientras que piezas como “The Son” y “Ladwig No.949” se mezclan con la estructura dinámica del disco, logrando que cada canción incluya una gran cantidad de energía que se capitaliza de manera notable.

La crítica más evidente a Muerte, es el hecho de que muchas de las canciones se mezclan entre si y no hay melodías que enreden al escucha. Si bien existe una variedad de secciones rítmicas, el rango tonal del álbum permanece relativamente dentro del mismo espectro al que Will Haven nos quiere acostumbrar en este disco. Para contrarrestarlo hay un par de colaboraciones que hacen que el estado de ánimo del disco sea más inquietante. Stephen Carpenter, guitarrista de Deftones, agrega algunos riffs en “El Sol”, tema que cierra el álbum; mientras que Mike Scheidt, guitarrista y vocalista de YOB, añade drama con su voz en “No Escape”, haciendo que el territorio del hardcore se vuelva ecléctico y mucho más interesante.

Otro componente importante que permite que estas canciones sobresalgan es el uso de sintetizadores atmosféricos y una alta carga de noize, casi todas las canciones en Muerte tienen in momento o visualización consistente de esto. Los tracks que más notablemente usan estos elementos son “Winds Of Change” y “Now In The Ashes” En ambas canciones no pasa más de un minuto cuando el paisaje se llena de una energía fantasmal que agrega una capa adicional al sonido de estas, dibujando un paisaje sonoro que se detalla con sonidos atmosféricos que parecen haber salido de una película.

Si comparamos Muerte con el trabajo anterior de la banda – Open The Mind Discomfort (2015) – no suena estilísticamente diferente. Sin embargo, los detalles más finos como el uso de la voz, la producción y el manejo de atmósferas hacen que este álbum sea el disco más importante de Will Haven hasta el momento.

TURNSTILE – “TIME & SPACE”

Cuando hablamos de hardcore, Turnstile se ha convertido en la comidilla de toda plática a cerca del género en la actualidad. Con lazos directos con pesos pesados del género como Trapped Under Ice, que es el proyecto alterno de Brendan Yates, la banda ciertamente tiene ese pedigrí de estar haciendo uno de los mejores trabajos dentro de la escena. Con Time & Space, su más reciente álbum, la banda originaria de Maryland emula un sonido directamente de los 90, añadiéndole complejidad, variedad, melodía y sobretodo experimentación. A menudo descrito como el hijo bastardo de Rage Against The Machine, y que a veces suena a Snapcase, Turnstile mezcla esas voces aguardientosas con un enfoque instrumental que ha hecho que la banda doble y cruce los límites del hardcore, produciendo uno de los estilos más distintivos y únicos de los últimos años.

Para aquellos que temen que tal experimentación y diversidad puedan haber contaminado el sonido volátil de Turnstile, no teman: Time & Space contiene una buena cantidad de embates rítmicos y potentes. Desde el arrebato frenético de “Big Smile”, hasta el estremecedor riff de“I Dont Wanna Be Blind”, Turnstile dibuja un montón de momentos energéticos y llenos de adrenalina a lo largo del tracklist. Canciones como “Moon”, con la colaboración de Tina Halliday de Sheer Mag, respaldan las melodías vocales lisas y suaves que contiene el álbum, demostrando la habilidad de Turnstile no únicamente de convertir su sonido en una masa de agresión retorcida, pero también de crear melodías pegadizas que se asemejan un poco a Fugazi. Estos interludios armónicos en el transcurso de Time & Space provocan que este disco sea diferente y sobresalga. Desde la inquietante introducción a “I Do Not Wana Be Blind”, hasta la tensión y la inclinación melódica de “Cannot Get Away”, podemos percibir la variedad de sonidos presentes que se mantienen dentro del maravilloso sonido característico de Turnsitle logrando que la creatividad musical de la banda no canse y se perciba como una variación, o inclusive, una reinvención de sí mismos.

La segunda mitad del álbum continúa con los puntos fuertes del disco. “Come Back For More” proporciona una ráfaga desenfrenada de energía antes de acercarse demasiado al final manteniendo la progresión del disco. “Right To Be” presenta probablemente el mejor riff de todo el disco, respaldado con una cadencia en la batería que es constante, alegre y que combina su sonido groove con su dinamismo y lo hace una canción articulada y elocuente.

Para Turnstile, Time & Space representa una diferencia entre el hardcore de antaño y el moderno. El álbum se presenta como un estandarte que se aleja de los purismos y la banda se permite el acercamiento a otros géneros para incluirlos en su repertorio de coraza dura. “Bomb” y “Disco”, que podrían sonar a música de elevador distorsionada, son el resultado de empujar sus propios límites y cruzar sus fronteras para crear interludios deliciosamente suaves en que se transforman en una colisión fúrica entre el sonidos más old school del hardcore y sonidos que jamás podrían haber orbitado alrededor del género.

Lo que es más notable es que Time & Space es un parte aguas de la banda para desviarse de su sonido original hacia un éxito creativo que les permite usar una paleta de sonidos y colores totalmente diferente a lo usual, manteniendo la pesadez e intensidad, mientras perfeccionan los intentos de incorporar melodías más maduras dentro del estilo de una banda que busca hacer el hardcore más accesible sin poner en riesgo la integridad de ellos mismos.

Si son fans de las épocas de Nonstop Feeling (2016) o Pressure To Succeed (2011), encontrarán en Time & Space “algo” que cualquier amante del quinteto ama de la banda y si el hardcore nunca fue un género al que te hayas querido arriesgar, prueba este álbum, te darás cuenta que se mantiene fiel a su estilo mientras fusiona tantos géneros que creías era imposible de mezclar. Turnstile, con Time & Space, ha creado un álbum increíblemente fuerte, instantáneamente accesible para cualquiera e infecciosamente pegajoso.

THE BEST OF 2017

 

Cada año nos llenamos de nuevas letras, nuevas melodías y ritmos  que llenan nuestros oídos de nuevas emociones e intenciones. Cada año, la música, se renueva y  nos da la oportunidad de volvernos a emocionar con una de las formas de expresión más puras que el hombre tiene. Una vez más, otro año, nos entregó lo mejor de lo mejor en canciones y álbumes que nos da placer escuchar; por ello a continuación, compartimos un resumen en 100 canciones de lo que fue lo mejor en cuanto a canciones/álbumes del 2017.

https://open.spotify.com/embed/user/the_davo_/playlist/6tpXpgUfGbq3a77fCUDdxt

 

CONVERGE – “THE DUSK IN US”

Converge es una banda, que por casi más de 30 años, ha sido un acto de sobrevivencia. Converge ha sido la respuesta a las inquietudes del cuarteto, originario de Massachusets, que a través de su arte ha buscado la respuesta a esos momentos oscuros, de angustia y desesperación que ha todos abordan. Ese ha sido el camino que Converge ha decidido seguir, y en su noveno álbum de estudio, The Dusk In Us, forjan un nuevo rastro sonoro ultraviolento y atmosférico.

Converge, en el transcurso de su historia, ha sido una banda en movimiento ascendente en términos de calidad, estética e importancia. Su álbum más emblemático, Jane Doe (2001), posicionó a la banda como uno de esos actos que manifiestan la manera en la que se debe construir el arte. En The Dusk In Us la banda sigue incluyendo toda la fatalidad temática y visual que los ha acompañado durante sus casi 30 años de existencia. Sin embargo, Jacob Bannon ya no quiere pelear, o al menos ya no tiene tiempo para eso. En “Arkihipov Calm”, uno de los temas más beligerantes del álbum, encontramos a un Bannon reconfortante. Encontramos al agresivo frontman tomando un sentimiento sobrenatural para surfear las olas agresivas del tema con una paz contestataria que se vuelve una insignia de serenidad dentro de la canción.

Desde los primeros momentos del álbum hasta sus notas finales, The Dusk In Us es un disco emocional y políticamente cargado. La frustración y enojo de la banda hacia el mundo actual no pasan desapercibidos y Bannon, a través de sus alaridos y letras, dibuja una forma pacífica pero contestataria para abordar el oportunismo social que enferma al mundo en el que vivimos.

Pero Bannon, como todos, no siempre ha sido tan receptivo y razonable. Hace 16 años y 5 álbumes, la bilis poética del frontman fue la piedra angular de la banda mientras que Kurt Ballou se transformaba en el arma de elección para vaciar esos momentos de violentas reflexiones a través de notas erráticas y potentes guitarras. You Fail Me (2004), No Heroes (2006), Axe To Fall (200) y All We Love We Leave Behind (2012), todos expresaron profundos sentimientos de arrepentimiento, pérdida y desesperación. Bannon fue el pugilista emocional, el tipo que terminaba sarcásticamente sus canciones más emocionales y el que siempre dejaba en oscuridad su sentimientos más luminosos.

En The Dusk In us algo ha cambiado. A lo largo de los 13 temas que contiene, muchas de ellos las mejores que la banda ha escrito, Converge reconoce que los enemigos reales son más grandes que los problemas existenciales. Bannon critica la brutalidad policial, la violencia incesante, las amenazas nucleares, la locura hereditaria y el pecado original, la obsesión con las armas y el racismo. Converge se ha motivado más allá de las emociones individuales para crear un colectivo sensible y preocupado que no solo los amenaza a ellos, sino también al niño, al amante, al hermano, al padre o la madre. Converge, en The Dusk In Us, sugiere un pacifismo belicoso, una fuerza constante que gana la guerra contra el desgaste. “Under Duress” remata al hablar de la preparación sentimental que implica cualquier tipo de batalla.

En el álbum, Converge propone una y otra vez, que nos elevemos por encima de los enemigos invisibles. “Reptilian”, por ejemplo, nos ordena que sobrepasemos nuestros instintos animales, que no perdamos de vista quiénes somos para saber lo que podemos ser.

“A Single Tear” escupe un riff clásico de Converge. Enérgico, melódico y con Ben Koller haciendo que la batería cante. “Eye Of The Quarrel” es más oscuro y veloz, y suena más siniestro en una transición musical que viaja entre el post-punk y el hardcore de la vieja escuela. La belleza de esto es que no puedes decir que la canción viaje definitivamente en una sola dirección, al contrario, te muestra las diferentes vertientes a las que Converge se ha expuesto a través de su historia.

En The Dusk In Us hay una sensación de verdadera asimilación y absorción. El álbum coquetea con otros géneros y subgéneros sin lanzarse a emular cada uno de ellos. Esencialmente las influencias y las inspiraciones se reescriben para su propio propósito y uso en el álbum. Tanto así, que se puede encontrar sonidos cercanos a Joy Division para luego encontrar momentos similares a Godflesh pero dejando una sensación fresca y diferente a otros trabajos de Converge.

The Dusk In Us logra que la banda desate canciones más directas. Desde la instrumentación caótica y la producción de Kurt Ballou, todo el disco refleja la extrema agresividad con la que Converge puede abordar un tema tan importante como la paz. En medio de esa implacable agresión, la banda encuentra tiempo para crear temas emotivos y atmosféricos, como la sombriá “Thousands Of Miles” o el tema que da nombre al disco – “The Dusk In Us” – que nos recuerda el tenue color que el proyecto solista de Bannon – Wear Your Wounds – tiene en toda su producción.

El álbum, al final, se vuelve en un disco complejo y que explora la quintaesencia de Converge. The Dusk In Us es un paso adelante para la banda al llevar su sonido a nuevos niveles musicales de manera exclusivamente personal, haciendo de este noveno álbum, un testimonio progresivo de por qué la banda se ha transformado en un hito tan influyente y significativo dentro de casi toda escena de música “dura”.

 

AROUND THE FUR (1997) by Deftones

Deftones es una de esas bandas que mantiene un sonido único y complejo que no solo se ve respaldado por gran música, pero también, por grandes emociones que enaltecen la forma que los de Sacramento, California tienen para reinventar su sonido. De esta forma, en cada uno de los discos de Deftones, podemos viajar entre enojo, ritmos cargados de sexo y un sonido primitivo que se transforma en sonidos atmosféricos oscuros que llegan a ser espeluznantes. Si juntamos esas ecuaciones como un absoluto, encontramos la convergencia de estilos que dieron como resultado (hace 20 años) el segundo álbum de la banda, Around The Fur (1997).

A diferencia de Adrenaline (1995), Around The Fur integraba más el sonido de la banda. Su dinámica potente se veía complementada por los momentos tenues que le daban más flujo a las canciones. Los inusuales momentos de la voz de Chino Moreno hacían mella en las atmósferas del recién llegado Frank Delgado, mientras que los surcos de la sección rítmica, creados por Abe Cunningham y Chi Cheng, complementaban la potencia de la guitarra de Stephen Carpenter.

También, Around The Fur es un álbum que ayudó a Deftones a definirse y redefinirse como una banda muy por encima del género del nü-metal, género en el que la banda casi durante casi toda su existencia, ha sido encasillada. Sus letras, sus ritmos y sus influencias son el claro ejemplo de que Deftones es una banda con otro pedigrí; es una banda que se formó a través de sonidos new wave, shoegaze con sus reminiscencias al hardcore de Washington, D.C. y al heavy metal de los 70s.

Around The Fur integra a la perfección tantos estilos y tantas maneras de abordarlos. Mientras que “My Own Summer (Shove It)” es un tema orgánico, potente y agresivo, no deja de demostrar la metáfora visual que Chino Moreno dibujaba en sus letras, mientras que en “Be Quiet & Drive (Far Away)” el amor es el tema principal como en más de una canción de Deftones. Junto a esto, una de las cosas “mágicas” de Deftones, es lo críptico que las letras de Moreno pueden llegar a ser. Esto les otorga una característica única que las hace destacar por sobre esas canciones que hablan del enojo de un adolescente con sus padres.

Si no han escuchado antes a esta banda (que sería muy raro), su sonido puede ser un poco desconcertante al principio. A diferencia de muchas bandas de la “escena” con las que Chino Moreno y compañía se relacionaban, Deftones realmente muestra un sonido muy reservado y diferente. Casi tan complejo y único como Tool, por lo que su música es un gusto adquirido. Around The Fur enaltece esas características con sus guitarras afiladas y potencia a la que la voz de Chino Moreno le entrega una suavidad calmante que, desde ese momento, se ha hecho una de las vertientes más clásicas en su música. También, Around The Fur, es un disco que ayudó al quinteto a entender como fluían como banda. En el disco lograron entender la luz y obscuridad de su música, dominando la forma en la que desbordan un balance en su sonido como pocas bandas han logrado.

“MX” es una canción en la que las voces de Moreno se ocultan detrás de numerosos tonos de distorsión pero esto no le quita preponderancia, mientras que “Around The Fur” suma las vibraciones inquietantes del álbum en un tema que va en crescendo, para el final, explotar en un cúmulo de potencia y distorsión creativa que permea la dirección del disco.

Deftones es una banda fuera de lo común, combina accesibilidad y complejidad con un sentido casi independiente de experimentación, y lo hacen de manera impecable. Casi todo fanático de la música podría encontrar algo que los haga disfrutar de esta banda que gracias a Around The Fur, cimentó la dirección con la que seguiría evolucionando y adaptando su sonido a lo que ellos, como banda, buscan. Su eclectisísmo hace que al analizar su discografía viajemos desde el metal, jazz, industrial, new wave y synth de una manera que nunca es forzada y si hay un álbum para comenzar a entender eso y apreciarlo, ese álbum es Around The Fur, el punto de inflexión de la banda que solo era una clara indicación de lo que estaba por venir.

BODY COUNT – “BLOODLUST”

Se necesita un equilibrio especial para cruzar la línea divisoria entre la autocompasión y la autoparodia, pero Tracy Marrow, conocido como Ice-T lo ha logrado con gran destreza. Desde el comienzo de su carrera en el hip hop con el álbum Rhyme Pays de 1987, Marrow ha saboreado el papel en el que personalmente se ha encajado como el embajador no oficial de Los Ángeles en el mundo. Como Marrow alguna vez le explicó a Arsenio Hall en 1989, su modus operandi ha sido pintar, intencionalmente, escenarios sobre exagerados en los que muestra al mundo lo que es la vida callejera, mientras que también desalienta a los jóvenes negros de perseguir una vida de crimen. En 1990, Marrow llevó el mismo acercamiento en su proyecto más ambicioso, Body Count, banda que fundó junto a Ernie Cunnigan alias Ernie C.

En un interludio del séptimo álbum de Body Count, Bloodlust, Marrow explica que el comenzó la banda para ofrecer a su eterno compañero y guitarrista de Body Count, Ernie C., un vehículo musical que le ayudara a expresar su amor por tres influencias clave: Black Sabbath, Suicidal Tendencies y Slayer, influencias que han bañado la carrera de Body Count con matices y sonidos sacados de la vieja escuela de la música dura.

Por su cuenta, Ice-T se ha mantenido vigente durante 17 años gracias a su papel del Detective Tutuola en la serie “Law & Order: SUV”. Pero la última vez que Body Count causó un verdadero revuelo, fue en el verano del 91 y del 92, primero como una sorpresa al ser una de las bandas abridoras de la gira inaugural del Lollapalooza y luego como la fuente de una acalorada controversia gracias a su canción “Cop Killer”. Desde entonces, la banda se ha repetido básicamente, casi convirtiéndose en un acto patrimonial antes de su época. En estos días, Body Count puede operar en un espacio cómodo que satisface los apetitos del público por el metal de la vieja escuela y el hardcore. Tan vigente y actual es que Bloodlust incluye un gran cover a “Raining Blood” de Slayer y colaboraciones con Dave Mustaine en “Civil War”, Max Cavalera en “All Love Is Lost” y Randy Blythe de Lamb Of God en “Walk With Me”.

Pero, de cierta forma, la controversia regresa gracias a los recientes incidentes de brutalidad policial que han sido capturados en video. Body Count está preparado para, una vez más, golpear fuerte lo políticamente correcto y hacer de lo cómodo incómodo. Así como “Cop Killer” resonó en su momento, en Bloodlust, “No Lives Matter” se vuelve una manera descarada en la que Body Count hace lo propio con un título que es una ironía al movimiento Black Lives Matter, mientras que también se vuelve un recordatorio de que el racismo esta muy vivo y que las élites del poder ven a todas las personas con desprecio inhumano.

No hace falta decir que a Marrow le gusta explicar las cosas. En Bloodlust suena como si estuviera narrando un segmento de Plaza Sésamo con profanidades y que sigue los pasos más clásicos del hardcore. Sin embargo, su estilo no ha cambiado ni un ápice desde entonces. Toda la banda mantiene la música bastante cruda que suena nueva y old school, y al mismo tiempo, Marrow logra que ese sonido hardcore y thrash no caigan en lo absurdo haciendo de Body Count.

Bloodlust plantea la importancia que Ice-T y Body Count tienen para el mundo, y más en el que ahora tenemos, complementando el mensaje con la capacidad única que la banda tiene de entregar mensajes inmortales, contestatarios y que reaccionan de manera adecuada ante una sociedad que lleva sus moralismos y acciones sociales a un extremo lleno de agresividad e incertidumbre, dónde por momentos, Body Count junto a su álbum Bloodlust, parecen ser la luz al final del túnel.