AURORA – “A DIFFERENT KIND OF HUMAN – STEP 2”

A Different Kind of Human es el tercer álbum de la cantautora noruega Aurora, este funge como la segunda parte de su álbum doble y complementa a Infections Of A Different Kind – Step I (2018). Durante la primera mitad de esta producción constituida por dos partes, Aurora se dedicó a explorar la compleja realidad de la corporalidad y proporcionó un disco estelar que no se desvanece en la niebla de su propia ambición conceptual.

El álbum no es tímido en su intención y su histrionismo, ya que Aurora – de tan sólo 22 años – dirige su mirada hacia las crisis ecológicas y las consecuencias que las actitudes egoístas han tenido en la sociedad, todo enfrascado en un ecosistema sistemático que se rodea de paisajes surrealistas. Sólo se necesita escuchar “The Seed” para apreciar esto. El continuo canto de Aurora es la llamada de atención por la cuál la cantante espera despertar algo de conciencia, o como dice ella: “… la música se supone que es combustible… no contra las personas, si no por la capacidad de lo que puede encender dentro de nosotros…”

La habilidad de Aurora siempre ha sido su capacidad de contener mensajes de este tipo dentro de los paisajes sonoros que requieren un análisis más profundo y en A Different Kind Of Human, esto sigue siendo el caso. El álbum, hasta la fecha, es su trabajo más diverso por la sobresaliente producción que tiene y su instrumentación, lo que hacen de este disco algo intrigante y constantemente atractivo.

Alternativamente, A Different Kind Of Human, es una pieza más lenta y aislada durante la cual Aurora ocupa un lugar central, comenzando en un relativo aislamiento de la música y creando momentos de abrumadora esperanza en un álbum que se consume dentro de esas vorágines de felicidad.

Donde quiera que esté en el álbum, se puede sentir la confianza de una artista que esta dispuesta a tomar riesgos y experimentar con su arte para transmitir su mensaje de manera efectiva, por lo tanto, es un placer escuchar el álbum ya que nunca sabes hacia dónde te va a llegar el disco.

La lucha central en cualquier lanzamiento discográfico conformado por dos partes, radica en la capacidad de mantener la coherencia conceptual de ambas partes al tiempo de crear diferencias significativas a través de las cuales se puedan hacer distinciones exitosas. Con A Different Kind Of Human, Aurora demuestra que es más que capaz de caminar esa cuerda floja “artística”. Es un álbum tan seguro como su antecesor logrando que ninguno de los dos viva a la sombra del otro y garantizando la esencialidad de su diálogo artístico.

SEA OLEENA – “SHALLOW”

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Sueños enredados de una hermosa melancolía y sonidos que se traducen en imágenes a través de la sutil voz de Sea Oleena… Eso es Shallow, el primer LP de esta canadiense que después de haber lanzado dos EPs (Sea Oleena, 2010 y Sleplessness, 2011) Se aventura en un LP que evoca las emociones más básicas de la condición humana.

El álbum abre con “If I’m” que a la par es el primer sencillo de esta placa. El tema esta lleno de atmósferas somnolientas y lánguidas notas musicales que se asemejan al despertar de un eterno letargo. Mientras tanto, las armonías tejen la estructura musical del disco, dictando el ritmo que este lleva a lo largo de las 7 canciones que lo conforman.

“Shallow”, la canción que también da nombre a este disco, hace uso de esas armonías que de forma maravillosa le dan un toque cinematográfico a la esencia que la cantante pretende proyectar. Entre trémolos y percusiones, el sonido se acentúa, se hace más romántico y casi hipnótico, terminando con una simple línea de piano debajo de las voces, para dar un inolvidable final a esta canción de ensueño.

En el tercer track, “To Hold”, encontramos guitarras limpias y suaves, aquellas que nos recuerdan un poco más al indie folk y, a momentos, al pop. A pesar de ello, Sea Oleena logra revolucionar su sonido con pasajes de cuerda arriesgados y que pintan un sentimiento nostálgico pero esperanzador.

Sea Oleena presenta en Shallow, un álbum que hace revuelo con los corazones rotos, las emociones y los recuerdos que pinta con un millón de colores en cada tema. “Everyone With Eyes Closed” es claro ejemplo de ello con su ritmo que recuerda a los Cocteau Twins y que diseña una arquitectura minimalista en cada detalle de este álbum. Así; la canadiense, logra transmitir una epidemia de emociones, que por momentos, se hacen presentes todos al mismo tiempo, buscando una salida antes de que estallen a través de esos pequeños crescendos que habitan en el ADN de esta producción.

El álbum cierra con “Paths”, que dentro de un errático intro abre paso a una guitarra sutil que se empalma con la voz de Oleena, para una vez más, darnos un subi-baja musical que denota la calidad musical de la cantante y de esa hermosa música llena de anhelo.