ŒUR DE PIRATE – “EN CAS DE TEMPÊTE, CE JARDIN SERA FERMÉ”

No es necesario hablar francés para entender lo que Cœur de Pirate dice en su nuevo álbum. En cas de tempête, ce jardin sera fermé la emoción de su voz y las melodías son delicadamente bellas y lo dicen todo. El nombre del álbum, que literalmente significa, “En caso de tormenta, este jardín permanecerá cerrado”, porta un doble significado que sirve como precaución y preservación; y también, representa la turbulenta narrativa que circunda la vida de la artista antes, durante y después de la grabación de este nuevo disco.

En cas de tempête, ce jardin sera fermé es el cuarto álbum de la interprete – nacida como Béatrice Martin – y al mismo tiempo marca el décimo aniversario de la ccantante canadiense. Cantado completamente en francés, Martin suena libre y cruda, a medida que se abre íntimamente canción tras canción.

El álbum, marca un momento importante en la carrera de Béatrice, ya que después de su último álbum – Roses (2015) – Cœur de Pirate se embarcó en una interminable gira que diezmó su salud mientras que tenía que encargarse de su pequeña bebé. Esto le resulto en la perdida de su contrato discográfico con Interscope Records y, aunado a eso, parecía haber perdido los deseos de hacer lo que más ama: La música. Sin embargo, el que haya casi renunciado a la música por completo en un momento personal y estresante, también contribuye con una clara convicción en la pasión redescubierta por lo que mejor sabe hacer.

En En cas de tempête, ce jardin sera fermé muchos sonidos tradicionalmente franceses se manifiestan. “Malade” es oscuro y elegante, tiene una cadencia pausada y casi soñadora. “Combustible” mantiene las cosas sensuales con mucho funk instrumental al igual que “Je Veux Rentrer”. En este álbum la música tiende a transitar por diferentes emociones y humores; así como en algún momento puede ser divertida, en otro, es agridulce. “Dans La Nuit” se vuelve una canción realmente adictiva que se engalana con la participación del rapero Loud y que hacen de este track algo totalmente energético. “Premonition” trae consigo un ambiente más edificante, mientras que “Carte Blanche” proporciona un ambiente cálido y optimista hacia el final.

Uno de los temas que más destacan es “Somnambule”. El piano, las cuerdas y los arreglos suaves unen a la perfección esta canción con las demás, generando un flujo y reflujo natural de emociones que cierran con “De honte et de pardon”, tema dolorosamente conmovedor y que marca un equilibrio perfecto entre el sonido indie de la intérprete y de cómo este se perméa con colores pop que enriquecen de manera notable el sonido de Béatrice (Cœur de Pirate).

En cas de tempête, ce jardin sera fermé afronta a su autora con inseguridades, dolor, ansiedad e inseguridad; pero al final, le da una nueva luz con un dulce mensaje detrás que se mezcla con la intensidad característica de su música y planifica un gran regreso para Cœur de Pirate al robarnos el alma, el corazón y uno que otro suspiro.

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“RATS” by GHOST

Ghost es una banda – o más bien acto – que a más de un extremista del metal incomoda por la forma en la que su creador, Tobias Forge, logra romper el status quo de la música pesada al dotar a su grupo con una carga teatral, que a muchos, les podrá parecer ridícula ignorando el sonido que esta tiene. En más de una ocasión han sido comparados con King Diamond por la estética que maneja, por la forma conceptual en la que cada uno de sus álbumes ha sido concebido o simplemente para restarle importancia a un esfuerzo que sobresale por ejecución y creatividad; pero sobretodo, por arriesgarse a hacer algo totalmente diferente a lo que usualmente tiene satisfecho al fanático de pelo largo que ama el headbanging mientras se hacen pedacitos al escuchar un face melting solo.

Ghost se ha dedicado a desestigmatizarse a través de su música, reclutando lo mejor de lo mejor de la escena musical sueca para integrarlo en un conglomerado con el que han logrado canalizar sonidos que viajan desde lo “satánico” hasta un heavy metal clásico que, por momentos, se empapa de esfuerzos poperos y enganches musicales de easy listening que le permiten llegar a una audiencia más grande. Junto a todo esto, el también líder de Magna Carta Cartel, Repugnat y Subvision, incluye esfuerzos artísticos que toman influencia de cine clásico o de culto para adaptarlas, a manera de tributo, al ADN de la banda. Tal es el caso de cada una de las portadas de su álbumes que van alineadas con una filme clásico: Opus Eponymous (2010) con Salem’s Lot (Dir. Tobe Hopper, 1979), Infestissumam (2013) con Amadeus (Dir. Milos Forman, 1983), Meliora (2015) con Metropolis (Dir. Fritz Lang, 1927) y el EP If You Have Ghosts (2013) con Nosferatu (Dir. F.W. Murnau, 1922).

El día de hoy; y después de haber recibido varias señales misteriosas por parte de la banda, esta lanza “Rats”, nuevo sencillo que se desprende de su próxima producción Prequelle y que no solo nos trae nueva música, si no también, un nuevo frontman llamado Cardinal Copia que deja atrás la ya tradicional cónclave para escoger al nuevo Papa Emeritus.

“Rats” esta cargado de un sonido más oscuro y más pesado. Tiene un solo de guitarra filoso y riffs que parecen haber estado empolvándose en el sótano de Ozzy Osbourne desde los años ochenta, además de una batería potente que engloba al tema de manera única.

Aunado a todo esto, el video que acompaña a la canción es una alegoría al cine clásico de horror, inclusive podría decirse que por momentos, hace tributo a Thriller de Michael Jackson. En este encontramos similitudes visuales a The Crazies (Dir. George A. Romero, 1973), Rats!: Night Of Terror (Dir. Bruno Mattei, 1984), Phantasm (Dir. Don Coscarelli, 1979) y texturas visuales que nos recuerdan a Dario Argento junto a un Cardinal Copia, que con su danza, parece un Fred Astaire de ultratumba.

Seguramente el nuevo álbum de Ghost, Prequelle, estará rodeado de controversias, críticas y demás. Eso no le quita que la banda este llena de una producción magnífica y un talento espectacular que pocas bandas saben capitalizar y exteriorizar sin miedo a las críticas dentro de un medio tan cerrado como lo es el metal.

DASHBOARD CONFESSIONAL – “CROOKED SHADOWS”

Tanto ha sucedido en los 15 años desde que Dasboard Confessional impulsó su drama a través de una adolescencia perpetua y que se nota en su ápice de música emocional, que el “emo” de Chris Carrabba ha tomado un avance hacia un acotamiento más maduro sin dejar atrás esa actitud pop, que desde sus inicios, lo ha caracterizado.

En los comienzos de Dashboard Confessional, Chris Carrabba se hizo un nombre cantando a cerca de cómo tener novia (y cómo perderla) y todas esas vicisitudes que cualquier adolescente vive y sufre en sus años mozos. 8 años después Dashboard Confessional regresa con Crooked Shadows, utilizando esa misma romántica fijación que ha sido el núcleo de todas sus canciones. El enfoque lírico de Carrabba ha evolucionado un poco, ignorando el “yo” que predomina en casi todos sus temas para unificar un “nosotros” en el hilo del álbum. Sin embargo, ese paternalismo heroico del pop sentimentaloide, todavía esta presente.

“We Fight” abre Crooked Shadows y es un ejemplo claro de su regreso: Chris Carrabba sigue metido en las fronteras de su propia emocionalidad y eso es una especie de vocación y obligación hacia sus seguidores que, a pesar de haber crecido y madurado, siguen siendo en espíritu esos adolescentes que continúan conectando con su música. La canción sugiere que esto no es un regreso capitalizador, Carrabba simplemente está asumiendo el mando y sigue siendo un ícono en esta relación.

Cada canción de Crooked Shadows dice lo mismo: “Todavía estoy aquí, nunca me fui y me encanta estar con ustedes”. Las canciones, a pesar de estar permeadas con ese tedio popero, logran conectar con situaciones más complejas y maduras.

Y aunque claramente Carrabba sabe que esta mutando hacia una nueva especie de Ed Sheeran, sus canciones siguen siendo dramáticamente sencillas al estilo de Dashboard Confessional. “Catch You” es un tema ingeniosamente revestido en su producción contemporizante, logrando que ese sonido preparatoriano se diluya, dejando atrás esa esencia clásica de la banda, para poder crecer hacia otra dirección.

Es claro que Crooked Shadows es una evidente ambición hacia la forma en la que el pop debería hacerse en 2018. La fluidez que tienen estas nueve canciones son el lenguaje con el que Chirs Carrabba siempre se quiso identificar y del que ha sido profeta desde casi hace 20 años. Y, al final, esto no exactamente favorece a la esfera pop contemporánea a las que las tendencias actuales están sometidas. Quizás Crooked Shadows demuestre que, el socorrido rock de adulto, es una zona de confort para aquellos que siguen buscando encontrar un poco de atemporalidad en la sangrante honestidad de Chris Carrabba, que expone descaradamente su corazón para ilustrar la indiferencia del sentimentalismo con el que quiere imprimir su más reciente producción.

ULVER – “THE ASSASSINATION OF JULIUS CAESAR”

 

Si algo se puede decir de Ulver es que es una banda en constante cambio, evolucionando dentro de un constante flujo que le da la capacidad de transformar su identidad de maneras insospechadas. La última vez que escuchamos de la manada de lobos noruega fue con aquel álbum de nombre impronunciable en el 2016. Un disco psicodélico y meditativo que, si conoces a la banda, sabrás que lo que muestran los noruegos en su paleta de colores y formas musicales es siempre inesperado. Y de hecho, si tenemos en cuenta su producción anterior, para Ulver, The Assassination Of Julius Caesar, es una parábola muy amplia en la evolución de su sonido.

Musicalmente esta tan lejos de su producción anterior, qué en lugar de ese sonido, el escucha es hipnotizado con una especie de synth-pop encaminado a dibujar parajes celestiales con cada nota, mientras que la increíble voz de Kristoffer Rygg hace de las suyas para envolvernos en una cálida frazada.

Lo que obtenemos al escuchar The Assassination Of Julius Caesar es un trayecto musical que de manera más preponderante se enfoca en la voz de Rygg. Y bueno, en Shadows Of The Sun (2007) o Wars Of The Roses (2011) ya existía tal, pero es justo en esta producción dónde la presencia vocal es la que comanda esta entrega al mezclar ese sonido con letras épicas y momentos de una solidez musical sin igual que se nota en la estructura de temas como “Nemoralia” o “Southern Gothic.

Una presencia mayor en la voz significa una menor presencia musical, o mejor dicho, un manejo más equilibrado de esta. En The Assassination Of Julius Caesar hallamos capas constantes de sintetizadores que se amalgaman con la vocales. Sampleos simples que acentúan las letras de cada una de las canciones y ritmos cadenciosos que seguramente podrían hacer de este álbum el preferido de muchos para ese momento íntimo. Pero aquí lo importante es que Ulver tiene un número aparentemente infinito de formas en las que puede hacer que su estilo cambie y aún funcione. La música es a menudo minimalista y recuerda a la estructura básica de la canción pop, pero de alguna manera lleva un distintivo que la hace hipnótica, relajante y espiritualmente edificante. Esto es la alegría real del álbum, ese sentimiento que Ulver ha inventado para ir hacia un estilo musical más convencional, pero haciéndolo suyo. Si lo quieren constatar solo escuchen “So Falls The World”.

En The Assassination Of Julius Caesar, Rygg es quien lleva el peso de la música en sus hombros. Con su voz, conduce todo hacia un destino indefinido, dándole un impulso único lleno de un aspecto que Ulver había dejado atrás en otras producciones. Pero está bien, perfectamente bien, ya que con ese enfoque uno realmente no puede quejarse y decir que Ulver nos tiene acostumbrado a más de lo mismo. Todo este álbum es una alteración para Ulver, una alteración de lo que la banda representa como tal ya que la instrumentación compleja cambia por una más sencilla y digerible, pero sin restringirla. Desde cierta perspectiva este disco significa un periodo diferente de Ulver, uno lleno de sorpresas y expectativas que hasta a la banda está sorprendiendo.

THE BIRTHDAY MASSACRE – “UNDER YOUR SPELL”

Imagínense mezclar el sonido qué en los ochentas Limahl (recordado por su hit “Neverending Story”) componía, con una versión “gótica” de Rainbow Brite. Si a eso le sumamos una base rítmica llena de sintetizadores, sampleos y sonidos etéreos, nos da como resultado a The Birthday Massacre. La banda, oriunda de Toronto, Canadá, es un acto que se formó en 1999 y desde su origen se concibió como un proyecto totalmente independiente. De esa forma lanzaron Nothing And Nowhere (2002) y Violet (2004), dos de sus álbumes más representativos.

Cinco años después, su álbum más popular, Walking With Strangers, vio la luz. No quedaba duda que con el paso de los años The Birthday Massacre conseguía más fuerza y se consolidaba como una banda que aseguraba un sondo único dentro de la industria.

Quince años y 6 discos después, los canadienses nos entregan lo que tal vez es uno de sus discos más crudos y vulnerables, proporcionando más profundidad a ese universo que a través del tiempo la banda ha creado: Under Your Spell.

A diferencia de su predecesor, Superstition (2014), el sonido de la banda en esta producción es más tenue y oscuro. Los sonidos electrónicos son espeluznantes y los sintetizadores tienen un color vanguardista que nos recuerdan la década de los ochentas. “All Of Nothing” nos da una sensación de estar atrapados en una habitación enorme y oscura, mientas algo rasca el interior de las paredes. “No Tomorrow”, que es sin duda la pista más pesada del disco, nos arrastra a la oscuridad con unos sintetizadores desconcertantes y unas guitarras que rujen mientras se amalgaman con la voz tétrica de Chibi. A lo largo del álbum, esa oscuridad se espesa con el sonido de las guitarras distorsionadas y los teclados que a momentos nos recuerdan el soundtrack de Blade Runner.

En cuanto a la atmósfera, un ambiente de pesadilla permea todo el disco, haciendo que el sonido de Under Your Spell sea profundo, casi abismal. Si a esto le sumamos que el orden de las pistas es menos cohesivo en esta ocasión, se favorece una sensación de escuchar el álbum “canción-por-canción” en vez de tener un paisaje sonoro continuo que hile una historia que se une track por track.

“Counterpane” es un tema increíble. Un sonido “industrial pop” inunda toda la canción mientras que el tempo es constante y provoca entregarse al ritmo y al pegadizo coro; un track que es potente y refinado que, en definitiva, es uno de los mejores del álbum.

Para cerrar, escuchamos “Unkind”, track en el que disminuye el ritmo y el color del disco se vuelve más etéreo. Esta canción, en la que Chibi logra usar los tonos más dulces de su voz y les da una proyección dentro de una pieza que encaja los mejores elementos del synth de los ochentas, se vuelve un clásico instantáneo.

La percepción general de Under Your Spell es la de un álbum en donde la banda ha superado sus propias expectativas al utilizar tonos únicos y hacer sus letras más crudas. Hay una buena cantidad de pistas con un sonido excepcional a pesar de que algunas suenan a que ya se han hecho en otras producciones, Under Your Spell sigue la misma línea de la banda al ser un disco macabro y oscuro, pero definitivamente con él, los canadienses logran conectar en otro nivel con sus escuchas más aguerridos.

PARAMORE – “AFTER LAUGHTER”

Hablar de Paramore es centrar nuestra atención en Hayley Williams, vocalista del trío originario de Tennessee. Una vocalista con actitud, con presencia y que trayendo un background musical nutrido principalmente por hardcore y punk, ha enfocado sus esfuerzos creativos en erigir un sonido que va del pop al punk o del rock al emo y al final, como un simple conglomerado de estilos musicales que han hecho del sonido de la banda algo totalmente identificable. Gracias a esto, Paramore se ha transformado en una banda que más que establecerse como un típico acto de pop o punk o rock, avanza en la manera en la que hace su música, todo adornado con la inconfundible e inmejorable voz de Williams que hasta ha engalanado un dueto con Chino Moreno al interpretar “Passenger” juntos en vivo.

En After Laughter, su más reciente producción, en la que se marca el regreso de Zac Farro en la batería, Haley Williams, Taylor York y el mismo Farro, toman un camino inspirado totalmente en la década de los ochentas para crear un sonido lleno referencias a la cultura pop de esa época, el new wave y las giras musicales en centros comerciales en las que artistas como Tiffany o New Kids On The Block desfilaron más de una vez.

El primer sencillo de After Laughter es “Hard Times”, una alegoría sonora que hace tributo a Duran Duran con ese requinto inconfundible de guitarra y que se complementa con un video que pareciera haber sido filmado en technicolor y que se satura con colores neón y el look de la banda que podría haber salido de la caricatura Kidd Video.

“Rose-Colored Boy” abre con un intro que nos remite a “Girls Just Wanna Have Fun” de Cindy Lauper, sin embargo, la canción toma un giro para hacerla algo diferente pero dentro de la misma línea ochentera en la que After Laughter avanza canción por canción. El tema tiene arreglos dignos de The B52’s que le dan un tono fresco a pesar de que las canciones, en esta ocasión, no le exigen mucho vocalmente a Williams.

Justo a la mitad del álbum nos topamos con “26” una de esas baladas a las que Paramore ya nos tiene acostumbrados, sólo que esta vez el tema podría formar parte del momento romántico de alguna película como The Karate Kid (Dir. John G. Avildsen, 1984) o Say Anything (Dir. Cameron Crowe, 1989).

Una de las cosas que hay que resaltar del álbum, es que a pesar de que todas sus canciones suenan similares, esto nos remite totalmente a los 80’s, cuando las bandas tomaban una dirección diferente para inventar un nuevo álbum y sí, tal vez After Laughter carece de balance o creatividad al 100%, pero le sobra diversión y frescura, recordándonos una vez más, que lo viejo vuelve (aunque sea en forma de ficha, como Alf).

Si en Paramore (2013) la banda logró encontrar un camino alterno a lo que siempre habían hecho, tomando en cuenta todas las alternativas que la música implica, con After Laughter, lo único que Paramore está buscando es recalar en esos 13 años de carrera que tienen encima y seguir divirtiéndose haciendo música.

DEPECHE MODE – “SPIRIT”

Depeche Mode es el astro rey que flota en el universo del synth-pop que se encargó de formar, casi en su totalidad, una vez terminada la era del post-punk. Desde que lanzaron Songs Of Faith & Devotion en el 93, Depeche Mode ha estado totalmente alejado de una búsqueda pop dentro de su sonido. En su lugar, se han dedicado a crear sonidos sombríos y sensuales de los que brotan elementos de rock, blues y hasta industriales.

Sin duda, la trayectoria de Depeche Mode, es admirable. Otro tipo de banda se atrevería a hacer una regresión creativa e intentar reproducir el sonido de sus éxitos pasados. Sin embargo, Dave Gahan, Martin Gore y Andy Fletcher, en Spirit, su más reciente álbum, mantienen su evolución sónica muy a pesar de que, por momentos, su sonido es algo liso.

En ese sentido, Spirit, integra los mejores momentos de Depeche Mode; amasando una colección de canciones que fluctúan a través de ritmos granulosos y atmósferas sensuales, estableciendo una ambientación nocturna que nos recuerda esos himnos de estadio que se encargaron de escribir a finales de los ochentas. Aunado a eso, Depeche Mode encuentra una veta política en canciones como “Where’s The Revolution?”, tema que enaltece el clima político mundial y que se complementa con “The Worst Crime” dónde Gahan habla de esos “líderes sin rumbo”.

Las oscilaciones de Spirit hacen que la banda a veces suene algo monótona, pero también, los regresan a un territorio más familiar. La primera parte del álbum los pone en el control del sonido y de ese fervor sexual que su música siempre ha tenido. “You Move”, es claramente una canción en la que se siente esa tensión sexual en la voz de Gahan, y como este la canaliza a través de la cadencia del tema que se va desenvolviendo suavemente en los oídos. Mientras tanto, “Cover Me”, tiene un sentimiento que dibuja una interminable carretera en un viaje infinito a través de un paisaje estelar.

Mucha gente pensaría que Spirit es un disco plano, pero más allá de ello, Depeche Mode ha intentado amalgamar ese sonido que los caracteriza, con temáticas radicales que les dan un acercamiento diferente a las masas, muy a pesar del tenor que incluye en sus letras, en sus ritmos y en su manera creativa de desplegar el talento del trío británico.