THE BEST OF 2019

Cada año nos adentramos en casi todas las opciones musicales que existen intentando darnos el tiempo suficiente para – con mucha atención – escuchar la mayor cantidad de discos que podamos para reseñarlos; y al final, hacer un conteo con los mejores 100 álbumes del año. En esta ocasión – y con unos meses de retraso por variadas situaciones – les traemos una vez más – los que para nosotros fueron los mejores álbumes del año. A continuación, sin ningún orden en particular, les dejamos la lista que esta llena de estilos, formas y maneras de hacer música…

1.- “Norman Fucking Rockwell” por Lana Del Rey

2.- “A Dawn To Fear” por Cult Of luna

3.- “Fear Inoculum” por Tool

4.- “Luz Devora” por Joliette

5.- “Rust On The Gates Of Heaven” por Wear Your Wounds

6.- “Nest” por Brutus

7.- “Slaves Of Fear” por HEALTH

8.- “Crisis Mental/Crisis de Conciencia” por Dolores (de Huevos)

9.- “All Mirrors” por Angel Olsen

10.- “Ceremony” por Twin Tribes

11.- “Time To kill” por Body Of Light

12.- “Hidden History of the Human Race” por Blood Incantation

13.- “Ghosteen” por Nick Cave & The Bad Seeds

14.- “Animal Choir” por Her Name Is Calla

15.- “Gold & Grey” por Baroness

16.- “Deveiver” por DIIV

17.- “Spiritual Instinct” por Alcest

18.- “Deserted” por Gatecreeper

19.- “Retrofuture” por Tiger Army

20.- “Nighttime Storie” por Pelican

21.- “Why Aren’t You Laughing” por GOLD

22.- “The Heretics” por Rotting Christ

23.- “Admission” por Torche

24.- “Shiny New Model” – Bodega

25.- “Outstrider” por Abbath

26.- “Blood Year” por Russian Circles

27.- “The Center Won’t Hold” por Sleater-Kenney

28.- “Sea Of Worry” por Have A Nice Life

29.- “Who The Hell is Wildside” por Wildside

30.- “Commitment” por Point Of Contact

31.- “High Crimes” por The Damned Things

32.- “True North” por Borknagar

33.- “The Door To Doom” por Candlemass

34.- “Schlagenheim” por Black Midi

35.- “Ease” por Slow Crush

36.- “nov3l” por NOVEL

37.- “Essentials” por Patio

38.- “Nothing Left to Love” por Counterparts

39.- “D.D.M. Sessions” por Mil-Spec

40.- “Titanic Rising” por Weyes Blood

41.- “Modern Mirror” por Drab Majesty

42.- “Aamamata” por Helevorn

43.- “Age Of Unreason” por Bad Religion

44.- “Bones UK” por Bones UK

45.- “AMO” por Bring Me The Horizon

46.- “Feuer” por (Dolch)

47.- “The Things We Can’t Stop” por Cold

48.- “Happy In The Hollow” por TOY

49.- “Disko Anksiyete” por She Past Away

50.- “Not An Exit” por Truth Club

51.- “Trauma” por I Prevail

52.- “Holding Absence” por Holding Absence

53.- “The Third Eye” por La Scarlata

54.- “Morbid Stuff” por PUP

55.- “The Final Exorcism” por Dead Whitches

56.- “Heart Like A Grave” por Insomnium

57.- “Nowhere Now Here” por Mono

58.- “This World Is Too Much” por Restraining Order

59.- “War Music” por Refused

60.- “Rendered Armor” por Ritual Howls

61.- “Our Voices Will Soar Forever” por Amygdala

62.- “Triumph & Disaster” por We Lost The Sea

63.- “The Task Eternal” por Mars Red Sky

64.- “Not An Exit” por Truth Club

65.- “Remind Me Tomorrow” por Sharon Van Etten

66.- “Two Hands” por Big Thief

67.- “Cut Your Teeth” por Necking

68.- “The Wings Of War” por Overkill

69.- “We Are Not Your Kind” por Slipknot

70.- “The Valley” por WhiteChapel

71.- “New Impressions” por Arcade High

72.- “Birth Of Violence” por Chelsea Wolfe

73.- “Uncut Gems Soundtrack” por Daniel Lopatin

74.- “Serotonin II” por Yeule

75.- “Debt Begins At 30” por The Gotobeds

76.- “Careful” por Boy Harsher

77.- “First Flesh” por Detoxi

78.- “Shiny New Model” por Bodega

79.- “Lost In A DreamWorld” por Betamaxx

80.- “Third Degree” por Flying Colors

81.- “Primrose Path” por Dream State

82.- “Vision” por We Are Impala

83.- “Subtle” por Lo-Pan

84.- “Celebrity Mansions” por Dinosaur Pile-up

85.- “From me To You” por One Step Closer

86.- “Nothyng” por Final Body

87.- “Martyr” por Rosegarden Funeral Party

88.- “Woodland Rites” por Green Lung

89.- “When I Have Fears” por The Murder Capital

90.- “About The Dead” por Throatsnapper

91.- “Akuma II” por Alex

92.- “Break” por Catnapp

93.- “Eclipse” por Diabolical

94.- “Monade” por Hapax

96.- “A Different Kind Of Human (Part II)” por Aurora

97.- “Don’t You Think You’ve Had Enough” por Bleached

98.- “Diffuse” por WaterWeed

99.- “The Journey Begins Here” por Same Departure

100.- “Orbis Quadtratis” por Monomyth

LA DISPUTE – “PANORAMA”

Para muchos, siempre habrá un antes y un después de La Dispute. Mientras que los fanáticos más acérrimos de los originarios de Grand Rapids, Michigan siguen alabando su trabajo, hay personajes que después de un par de segundos de escucharlos, deciden que el quinteto es como si Fugazi estuviera grabando audiolibros.

Durante los últimos 10 años La Dispute ha sido una parte fundamental de la llamada The New Wave of Post-HardcoreThe Wave para los amigos – integrada por bandas del calibre de Touché Amore, Thrice, O’Brother, Moving Mountains, etc. Pero desde sus inicios, el quinteto ha sido la banda más exigente y divisoria en el fandom de un subgénero como es en el que están categorizados (post-hardcore). Sus seguidores más radicales describen la música de La Dispute como profética, deslumbrante más allá del arte de hacer música, y a momentos, le dan el trato de literatura en lugar de música.

Es con estos antecedentes con los que La Dispute, después de 5 años, regresa con Panorama. En este álbum quedó atrás la intensidad física, la exaltación vocal y sin ninguna expectativa o gratificación inmediata, el álbum pide a gritos que se le comprometa e intime como si de un libro se tratara… Con atención indivisa y que provoque tomar notas al pie para su posterior discusión y análisis.

Al igual que sus compañeros, La Dispute ha reducido radicalmente sus extremos. Su álbum, Somewhere At The Bottom Of The River Vega & Altair (2008), permanece como uno de los álbumes de hardcore más singulares del siglo. En él, Jordan Dreyer murmuraba y organizaba letras anacrónicas influenciadas por el poema de Edgar Alan Poe “Annabel Lee” o por el trabajo de Kurt Vonnegut, mientras tanto el resto de la banda – Brad Vander Lugt, Chad Morgan Sterenberg, Adam Vass y Corey Stroffolino – incursionaba en el jazz, el scremo, el rock progresivo y el spoken word. Aquel álbum, sin precedentes y sin una ambición sin control, expresa la culpa de Dryer de cómo él bombardeó a sus fanáticos con su arte, cambiando las intenciones de la banda. Mientras que los escuchas podrían pasar por alto el cuidado y atención del crafting de La Dispute, la banda se esmeró en crear un trabajo expresivo, presencial y que los direccionó a crear Rooms Of The House (2014), un disco aún más silencioso, casi sepulcral y póstumo que resalta por sus momentos emocionales bastante tradicionales dentro del género.

Hábil y sutil, Panorama se arrastra hacia la resonancia en lugar de la catarsis, incluso cuando la banda parece crear sonidos más potentes y complejos, se siente que caminan de puntas sobre hielo muy delgado. “Anxiety Panorama” y “View From Our Bedroom Window” son demasiado complacientes como para dar pie a un circle pit, sin embargo, cuentan con ese drama y carga emocional a la que Jordan nos tiene ya acostumbrados. En “In Northern Michigan” las guitarras están muteadas por la mayor parte del ambiente gélido de la canción hasta que se filtran en la melodía del tema, como el sonido de un alfiler que cae, rompiendo el silencio en una habitación vacía. El coro de “Footsteps At The Pond” encuentra la voz de Dreyer siendo una sordina en las guitarras, iluminando la melodía con letras oscuras que se entierran en la mezcla y ecualización del tema, dándole otro tono a la canción, sobretodo por que ello es una decisión curiosa para una banda que confía tanto en las palabras de su frontman.

Panorama encuentra a Dreyer reflexionando sobre los 31 años de existencia que tiene en el mundo relativamente sin tragedia alguna que lo afecte. Mientras transcurre el álbum se va preguntando cómo brindar apoyo a alguien que ha experimentado cosas realmente atroces …Could I even be half of what you need? suplica en “Fulton Street I”. Con poca dirección, Dreyer avanza con buenas intenciones y un miedo paralizante de empeorar las cosas en “Rhodonite & Grief”, que con sus acordes y melancólicos vientos metálicos, podría ser una secuela a “Woman (In Mirror)” canción incluida en Rooms Of The House. Panorama, hasta el momento, da la impresión de ser un disco que habla de la muerte, el dolor; pero sobretodo, de la incapacidad de comunicarse.

En “You Ascendant” Dreyer recorre a través de formas celestiales y monótonas la muerte de una relación y la abrumadora verdad de que una de las dos partes – si así lo deciden – tendrá que irse primero.

En conclusión, Panorama y sus esbozos de poesía brutal y teatralidad visceral, son el claro ejemplo de una historia de amor, historia que todos hemos vivido o vivimos y que solo es necesario leerla entre las líneas que componen el panorama que La Dispute pinta en este disco.

DOLORES DE HUEVOS – “CRISIS MENTAL/CRISIS DE CONCIENCIA”

 

Las mentes más creativas del universo, por lo general, se debaten en crisis existenciales, de personalidad y de conciencia que logran cuestionar los preceptos más básicos – así como los más complejos – de la existencia humana. Estos interrogantes, por lo general, ayudan a forjar una identidad más acertada del individuo que se ve probado por el debacle personal empujándolo a cambiar o a permanecer estático flotando en el abismo de la monotonía. A través de un proceso similar, Dolores De Huevos – los padrinos y creadores del punk teatral (en lo personal) – regresan con Crisis Mental/Crisis de Conciencia, planteando un nuevo paradigma en su sonido y para una banda que, desde su concepción, desafió el establishment sin si quiera saberlo.

Grabado meses antes del terremoto que sufrió la Ciudad de México en 2017, Crisis Mental/Crisis de Conciencia, es un disco que le toma casi dos años ver la luz. Cargado de una energía particular y una arquitectura característica, Dolores De Huevos, a través de sus profetas – Manolo Ávila, Conrado del Campo, Christian Spuma y Manuel Rubio – pintan una ilustración que cambia y enriquece el sonido que ya habían creado. Si en El sueño de la razón produce monstruos (2013) y en La Naturaleza Incoherente del Ser (2014) la banda había compilado un sonido enraizado al punk, hardcore y sus diferentes mutaciones, en Crisis Mental/Crisis de Conciencia se olvidan de las reglas – aunque en realidad dudamos que la banda sepa de la existencia de estas – para empujar su sonido a niveles inesperados que logran sorprendernos con sus atemporalidades métricas, sus acordes complejos y fuera de lugar que se atisban con ritmos potentes y galopantes.

Crisis Mental/Crisis de Conciencia abre con “Epopeya De Un Castigo”, tema de 7:27 minutos de duración que si bien engloba lo más característico del punk y hardcore, resalta por ser una canción instrumental que no por tener ausencia de letra no deja de ser impresionante al demostrar la técnica musical del cuarteto a lo largo de un galope que zarandea el cuerpo, la mente y el espíritu.

Un aspecto primordial en todos los discos de Dolores De Huevos es su lírica, esa palabra escrita que condecora cada melodía. Ésta, por lo regular escrita por Manolo Ávila, es irreverente, crítica, contestataria y tan real que muchas veces y a pesar de lo intenso de su sonido, abruma y pinta una realidad de la cual – a veces desesperadamente – queremos escapar. En “El Árbol Junto Al Hombre” Manolo recita con una voz similar a la de Louis Armstrong: “…coincidimos en un mundo desordenado, encontrar calma interior es necesario… todos somos parte y lo debemos de aceptar… uno representa como ser humano, al resto de la humanidad…” mientras la canción va alcanzando nuevas alturas que resumen la intensidad con la que a Dolores De Huevos le gusta proyectar cada uno de sus mensajes.

“La Gente Come Gente” es sin duda uno de esas canciones que seguramente serían acompañadas por un circle pit en el que la gente encontraría catarsis, comunión y lo más old school del hardcore mientras Manolo critica la ignorancia de la gente y como esta provoca que seamos menos comprensivos con el prójimo.

Justo a la mitad de Crisis Mental/Crisis de Conciencia nos tropezamos con “El Chueco”, tema que tal vez sea uno de los más experimentales de Dolores De Huevos hasta el momento. Entre la proyección personal de la banda a través del personaje que protagoniza la canción, hasta los desplantes melódicos de las guitarras y la “improvisada” batería, “El Chueco” conglomera todo lo que “no se debe hacer dentro de un álbum de punk” pero lo plantea de una manera única que llena al oído de nuevas texturas y capas musicales que sugieren que no toda disonancia es ruidosa o poco comprensible.

“Tu Resplandor Hace Que Los Cristales Se Estremezcan” y “La ilusión” son canciones que bajan el galope para darle una tónica algo más lúgubre al Crisis Mental/Crisis de Conciencia. El primero pareciera una alegoría actual dibujada por palabras de Hunter S. Thompson mientras que la segunda es una descarnada melodía que describe la manera metafórica en la que, muchas veces, no deseamos seguir viviendo.

El álbum cierra con “Sin Miedo”, tal vez la canción más atípica dentro de la discografía de Dolores De Huevos pero no por ello la menos meritoria. El tema es melódico, potente en algunos pasajes y como si hubiese salido de algún garaje de Portland allá por 1998. Ese sonido alternativo se enriquece con una letra sencilla pero directa y unos arreglos que aderezan el tema de principio a fin.

Crisis Mental/Crisis de Conciencia al final es un álbum ecléctico, cambiante y macerado en una época en la que el contexto era trágico por lo que recién la Ciudad de México había sufrido. El disco se maduró en medio de la crisis, la catástrofe citadina y la humana. Tal vez su título proyecte un mensaje más cercano a la crisis mental y de conciencia que como personas sufrimos todos los días y que sólo a través de la tragedia podemos atrevernos a cambiar o intentar cambiar, haciendo un acto de análisis personal para darnos cuenta que el dolor abarca mucho más que una patada en los huevos, un edificio derrumbándose sobre nuestras cabezas o un poco de punk haciéndonos entender nuestra condición humana.

THE BEST OF 2017

 

Cada año nos llenamos de nuevas letras, nuevas melodías y ritmos  que llenan nuestros oídos de nuevas emociones e intenciones. Cada año, la música, se renueva y  nos da la oportunidad de volvernos a emocionar con una de las formas de expresión más puras que el hombre tiene. Una vez más, otro año, nos entregó lo mejor de lo mejor en canciones y álbumes que nos da placer escuchar; por ello a continuación, compartimos un resumen en 100 canciones de lo que fue lo mejor en cuanto a canciones/álbumes del 2017.

https://open.spotify.com/embed/user/the_davo_/playlist/6tpXpgUfGbq3a77fCUDdxt

 

AT THE DRIVE IN – “INTERALIA”

Formados en 1994, At The Drive In fue una de esas bandas que, dentro de la vena del post-hardcore, creó un momentum único en la escena, llegando a ser una de las bandas “alternativas” más representativas del momento al dibujar un plano para la flexibilidad del género exponiendo cómo este podría alcanzar su potencial comercial sin vender su sonido, pero si refinándolo.

Como olvidar esa explosión sonora que es “One Armed Scissor” y lo que en gran medida esta canción y el álbum en el que se incluye (Relationship Of Command, 2000) le representaron a la banda: No sólo destacar en su propia escena, si no convertirse en una de esas bandas que se alejaban de sus cánones al interpretar música que era demasiado melódica para aún llamarse “hardcore”, pero demasiado “pesada” para ser cualquier otra cosa.

En este estrepitoso camino hacia el Valhala musical, en el 2001, la banda decidió separarse. No se sabe si fue el constante abuso de drogas por parte de Cedric Bixler-Zavala a causa de la presión de ascender a la fama, tensiones internas, diferencias creativas o sencillamente el momento indicado para convertirse en mito.

Dieciséis años después, At The Drive In regresa con un nuevo álbum. Y si bien este no es su primer regreso ya que en el 2009 intentaron regresar y en el 2011/12 dieron un par de presentaciones con la alineación original, la falta de entusiasmo por parte de los integrantes fue suficiente para que esos esfuerzos se cancelaran, sin embargo, lo que hace interesante su regreso en 2017 es In•Ter•A•Lia, su nuevo material discográfico que suena a que la banda quiere seguir su camino exactamente donde lo dejo.

Jim Ward no hizo su regreso a la banda en esta etapa, en su lugar, Keeley Davis (que toca a lado de Ward en Sparta) fue reclutado. Así que de muchas formas, Rodriguez-López y Bixler-Zavala, son los que se encargan de seguir escribiendo el legado de At The Drive In.

En In•Ter•A•Lia, la música sigue siendo irritante en su enfoque lírico, pero los puntos de entrada son diferentes ya que el trabajo musical de la banda se nota en la narrativa del disco. Si hay una manera de ser ambiguo y directo, At The Drive In lo sabe hacer a la perfección. “Holtzclaw”, es un tema que produce escozor y conciencia social como una patada en la mandíbula, tomando como tema la condena de 263 años a la que fue condenado el ex oficial de policía Daniel Holtzclaw bajo los cargos de violación.

Musicalmente hablando, In•Ter•A•Lia es emocionante. Las guitarras aúllan, la batería es precisa y disonante mientras que esos elementos hacen química con la voz de Bixler-Zavala para crear un balance al que ya estamos acostumbrados. “Governed By Contagions” es un tema con todo ese color old-school mientras que “Call Broken Arrow” destaca la tarea de la banda a pesar de no haber hecho música juntos después de muchísimo tiempo. Este lapso les ha dado la condición de transformarse en el epítome del punk romantizado surgido en un salón de preparatoria y que ha evolucionado para ir liberando sus sonidos y colores más enigmáticos.

Ese pasado, es el que ha logrado que los originarios de El Paso, Texas encuentren un nuevo compromiso y entusiasmo no sólo para crear música, si no para interpretarla con la intensidad que esas canciones, y las nuevas merecen ser tocadas.

A momentos, In•Ter•A•Lia puede sonar aburrido. “Hostage Stamps” es el tema más flojo del disco y el que cierra este nuevo camino musical, sin embargo, el cuerpo en general del regreso de At The Drive In marca un hito inesperado en el regreso de la banda que sigue siendo feroz, rápido y todavía bastante preciso.