RIDE – “WEATHER DIARIES”

Para un género que se había alejado del spotlight a mediados de los 90s, el shoegaze está retomando una preponderancia importante en el 2017. Siendo este año que ha marcado el regreso de varios actos clásicos del género como Lush con Blind Spot o Swervedriver con I Wasn’t Born To Lose, el cuarteto de Oxford, Ride, no podía quedarse atrás para entregarnos Weather Diaries, álbum con el que la banda británica rompe 21 años de silencio.

En el transcurso de dos años la banda se dedicó a tocar, girar y recibir elogios de todos los medios especializados posibles para, consecuentemente, retirarse a los confines sónicos de Vale Studios para cumplir las expectativas propias y de sus seguidores que clamaban por un nuevo disco.

Las expectativas acumuladas durante el proceso de reunión dieron como resultado Weather Diaries, un disco que no sólo representa una ventana al pasado, pero también, un update y upgrade a los componentes de la banda que en algún momento los convirtieron en los favoritos de los críticos. En el álbum nos volvemos a encontrar con esas capas tridimensionales de ruido brillante que envuelve las melodías en una cápsula que provoca viajes inimaginables una vez que se ingesta.

Ride debe parte de este viaje al personal que colaboró en la producción de Weather Diaries. Alan Moulder (The Jesus & The Mary Chain, Nine Inch Nails, Puscifer, etc.) se encargó de la mezcla mientras que la producción corrió a cargo de DJ Erol Alkan. La contraparte de este trabajo viene a través de la agenda de la banda, que más que en cualquier disco busca expresar y extremar sus opiniones personales a través de sus complejos sonidos que se enriquecen por la crisis política que ataña a Gran Bretaña.

Con estas estrategias inundando el proceso creativo de Ride, Weather Diaries despega con una nueva estrategia musical en la que los resultados son fructíferos. “All I Want” se despliega en una advertencia seductora que podría ser una transmisión de radio perdida en el tiempo, influenciada directamente por las propuestas de inmigración de Theresa May.

Las preocupaciones políticas de Ride también toman una curva sutilmente ambiental y ese canon le da un toque más ligero y le funciona para el desarrollo del disco. Así en “Weather Diaries” encontramos una pieza central en el álbum que se transforma en un cúmulo melódico que habla de la paranoia existencial que trae día con día el cambio climático. Al final, la canción desciende en un remolino de guitarras y distorsión que nos recuerda esas épocas en las que la banda estaba en todo su apogeo. Después, “Cali”, dibuja un verano encantador con un sonido power pop con el que Ride se aleja de esas capas atmosféricas distorsionadas, para dibujar una vereda solar en un país que pocas veces al año conoce el sol.

De manera abrupta, la banda opta por la introspección y zozobra a través de “White Sands”, una canción que rompe el momentum de Wheater Diaries pero lo manda a ese lugar al que los ingleses ya nos tienen acostumbrados.

A pesar de que las fortalezas y complejidades de Wheather Diaries se hacen más evidentes al escuchar el disco un par de veces, probablemente esta placa no convertiría a ningún escucha poco familiarizado con el shoegaze o la banda en un ferviente creyente de ambos, sin embargo, el álbum representa un regreso prometedor que fluye más allá del tiempo, de la banda o su sonido para convertirse en un momento que apuntala la inventiva y la creatividad revitalizada del grupo.

Advertisements

GONE IS GONE – “GONE IS GONE”

goneisgone_goneisgone

Cada vez estamos acostumbrados a encasillar a ciertos grupos bajo el sinónimo de “superbands”, cuando en realidad, son sólo un grupo de músicos tratando de canalizar su creatividad en otras vertientes, que si bien son cercanas a su estilo medular, les da la oportunidad de experimentar cosas diferentes a lo usual.

Ahí tenemos a Chino Moreno, vocalista de Deftones, hacer lo propio a través de Team Sleep, Crosses, Saudade y Palms o Maynard J. Keenan con A Perfect Circle y Puscifer. Esfuerzos musicales que no sólo hablan de lo creativo que pueden ser estos frontman, pero también, los diferentes acercamientos musicales que pueden tomar.

En esta vertiente encontramos a Gone Is Gone, banda conformada por Tony Hajjar (At The Drive In), Mike Zarin, Troy Van Leewen (Queens Of The Stone Age) y Troy Sanders (Mastodon). Los dos primeros se dedicaban a hacer música para películas en sus ratos libres, pero buscando llevar a otro nivel la música que hacían, decidieron invitar al bajista de la banda originaria de Atlanta y al guitarrista compañero de Josh Homme. Así se forma Gone Is Gone, banda que hasta cierto punto repite la misma fórmula de hacer dreamteams musicales, que después de un gran álbum, quedan en el olvido… Como le sucedió a Dave Grohl y su increíble Probot.

Sin embargo, Gone Is Gone, es una banda que puede rebasar las expectativas del escucha y trascender. La banda presume a cuatro de los músicos contemporáneos más experimentados y lo demuestran cabalmente en su EP homónimo.

El EP es lo que se podría esperar de estilos tan variados, logrando que cada uno de los integrantes deje su zona de confort, para incursionar en sonidos como el shoegaze, hardcore y hasta post punk. Gone Is Gone logra ser una ecuación perfecta en la que cada una de sus variantes inspira a la otra, mostrando que el esfuerzo en conjunto da frutos tal como el primer sencillo, “Starlight”, lo señala. Esta canción es el ejemplo de cómo cada uno de los componentes de Gone Is Gone se aleja de su estilo principal. Las guitarras de Van Leewen son más brillantes y precisas que en QOTSA, la voz de Troy Sanders, a pesar de sonar igual que en Mastodon, inunda con una melancolía etérea y Hajjar y Zarin permean lo anterior con atmósferas y sonidos que hacen un universo único.

Una de las cosas más destacables de este EP es la atmósfera. Esa es la clave del primer lanzamiento de Gone Is Gone: “One Divided” es un track enteramente sludge pero con un ambiente diferente, más lúgubre y desolado, mientras que “Praying From The Danger” es como si Mogwai le pusiera letra alaguna de sus canciones. Todos esos detalles hacen de este EP un viaje a través de diferentes atmósferas, cada una posándose sobre cada uno de los estilos de los integrantes de la banda, pero funcionando de manera harmónica.

Gone Is Gone, como un acto, puede ser más que la suma de sus partes. Si ponen estas piezas juntas se construye una edificación más cohesiva y que sin duda es, por momentos, más completa que las bandas anteriores de sus integrantes.

PUSCIFER – “MONEY SHOT”

oyscifer_moneyshot

Siendo el líder de Tool y A Perfect Circle, Maynard James Keenan, ha pasado gran parte de su vida profesional siendo el centro de atención de una escena musical agónica, pero que gracias a personajes como él, se mantiene vigente y novedosa. Él es una figura adorada entre los seguidores de las dos bandas y aún así se mantiene como un enigma.

Tool no ha lanzado ningún álbum desde 2006 y mientras que A Perfect Circle es una banda activa, no hay planes conocidos para que el grupo lance material nuevo en próximas fechas. En cambio, Maynard James Keenan le ha estado dando más atención que de costumbre a su proyecto personal, Puscifer, que recientemente lanzó al mercado Money Shot.

Si, esa banda que comenzó como un broma se ha convertido en el refugio artístico de Keenan. El primer álbum de Puscifer, V Is For Vagina (2007), fue grabado mientras Tool estaba de gira en distintas locaciones. Sin embargo, nadie tomaba en serio aquel proyecto que lentamente se gestaba dentro de la mente de Maynard y que le brindaba tanta libertad creativa.

Money Shot, el tercer LP de la banda, cae justo en medio de las crecientes expectativas por un nuevo álbum de Tool, de las cuáles, Keenan y compañía sólo han ofrecido una cruel y falsa propaganda, haciendo mofa de sus fanáticos mas recalcitrantes, sin embargo, eso no significa que Keenan haya perdido la vena creativa que le permite inventar un rango de música que pocos artistas logran. Más bien lo que Maynard esta logrando es legitimar a Puscifer y en Money Shot muestra una progresión hacia territorios más maduros.

Money Shot abre con “Galileo”; una composición exquisita que construye una ranura electrónica en el hábitat de Keenan que, una vez más, logra armonizar con la voz de Carina Round, que en esta ocasión, se ha vuelto una parte permanente de la banda. Su dúo es un paseo por un ambiente industrial que se adornan con guitarras suaves y texturas digitales que tienen un sentido de introspección sumamente marcado. A este tema le sigue “Agostina”, una canción que si bien podría haber aparecido en cualquier álbum de A Perfect Circle, tiene un poco más de elegancia y cadencia para ser una simple balada.

En comparación con las producciones anteriores de Puscifer, Keenan parece ser un tipo más reflexivo e inspirado dentro de esta banda, sin embargo, los fans más molestos seguirán prefiriendo que Keenan continúe siendo el frontman de bandas como Tool o A Perfect Circle y no le darán el mérito necesario a una agrupación, que si algo tiene, es un descaro creativo que esta a la par de las expectativas de cualquier fanático.

Money Shot es hasta el momento el álbum mas consistente de Puscifer, beneficiándose de la mancuerna que hacen Round y Keenan y la participación de Matt Mitchell y un par de músicos invitados de los que destacan Jon Theodore (baterista de Queens Of The Stone Age).

Pareciera que Maynard, dentro de este álbum, tiene la culminación de todas las cosas a las que ha estado expuesto y lo han inspirado durante toda su vida. Si Puscifer y su álbum Money Shot no suenan como ninguna de sus bandas o trabajos anteriores, es porque este se asentando en lo que conoce, en lo que sabe y en sí mismo; y a través de esta actividad, se instaura no como un frontman o un vocalista, pero si como un artista en toda la extensión de la palabra.

“GRAND CANYON” by PUSCIFER

songofasong_grandcanyon_puscifer

Mientras Tool sigue postergando el lanzamiento de un nuevo material discográfico, el prolífico vocalista de la banda californiana, Maynard James Keenan, afina los detalles para lo que será la tercera producción de Puscifer programada para el próximo 30 de Octubre. Money Shot será el nombre del álbum y la banda ya ha lanzado lo que podría ser considerado el primer sencillo de este disco: “Grand Canyon”

La canción, con esa particularidad de low-tempo que detalla a la mayoría de las producciones de Puscifer, se ve adornada con la voz de Carina Round que le da luminosidad al tema, mientras que la enigmática voz de Maynard le da un toque lúgubre a la canción, provocando que los dos interpretes parezcan entablar un diálogo dentro de este sencillo.

Sonidos sombríos, matices tirados al trip-hop más que al clásico comedy rock que caracteriza a la banda y lánguidos momentos de proeza sonora, son algunos de los adjetivos que enaltecen el sonido de Puscifer y la dirección que la banda quiere tomar en su próximo álbum. También la canción tiene algo de drama, potencia y un crescendo que parecería la culminación de un viaje inducido por peyote o ayahuasca.

Madurez, si; mejor producción, si; mejor sonido y estructura; si. Sin duda “Grand Canyon” es una canción que a penas es la punta del iceberg de lo que seguramente será un disco diferente, lleno de creatividad y sobretodo, grandes momentos musicales.

THE BLACK QUEEN

axismusic_theblackqueen

Desde hace algunos años Greg Puciato ha comenzado a ser un nombre reconocido dentro de la escena del rock alternativo y metal; aportando a estos géneros una sublime forma de acercarse a estos géneros y dotarlos de una estética y teatralidad circense que raya,   inclusive, en la autoflagelación.

Pero Greg Puciato, y su banda de cajón, The Dillinger Escape Plan, no sólo son una combinación de disonancias musicales y agresión sobre el escenario, también es una expresión libre y cruda de la violencia, de la vida, de la ira y el desasosiego que busca encontrar una catarsis a través del trabajo de los originarios de New Jersey.

Sin embargo Greg Puciato es un tipo creativo, diferente al resto de los frontmen que encontramos en el axis de las bandas de música “pesada”. Es un tipo que viene desde ya hace tiempo colaborando con personajes del calibre de Mike Patton o Chino Moreno, que ha compartido escenario con Nine Inch Nails en mas de una ocasión, que ha formado dos supergroups: Spylacopa, conformado por Julie Christmas (Made Out of Babies), John LaMacchia (Candiria) y Jeff Caxide (Isis), siendo el primero y Killer Be Killed, donde se da el lujo de comaprtir junto a Max Cavalera (Soulfly, Cavalera Conspiracy), Troy Sanders (Mastodon) y Dave Elitch (The Mars Volta)… Y bueno, ente tanto mathcore, avant-garde, metal y demás géneros que han forjado la manera en la que Puciato se expresa, este toma una vertiente diferente al crear, de nueva cuenta, una banda que le permita destilar lo que un artista, en toda la extensión de la palabra, puede y debe hacer.

Así es como Greg Puciato, siendo uno de los mejores frontmen de la escena del metal, nos presenta a The Black Queen, un nuevo esfuerzo musical que toma una vertiente totalmente alejada de la agresiva manera en la que el artista se acerca a su arte. En The Black Queen, Puciato trabaja junto Joshua Eutis (Puscifer, Telefin Tel Aviv) y Steven Alexander (NIN). Desde una perspectiva compleja y diferente, esta banda no dista de ser una superbanda, pero lo interesante aquí es que la inspiración para esta nueva agrupación deviene de actos como lo son Massive Attack, Aphex Twin e inclusive NIN.

Finalmente, después de estar coqueteando con ese sonido electrónico y sutil que se había escuchado en algunas canciones que Puciato covereó con The Dillinger Escape Plan, en The Black Queen damos cuenta de un sonido muy bien armado y elaborado, casi matemáticamente producido y que raya en el trip-hop, shoegaze y reminiscencias de bandas como Depeche Mode, Sisters Of Mercy y Portishead.

De esta forma el trío salió de su zona de confort y en conjunto se arriesgó a hacer cosas diferentes y experimentar, cosa que seguramente lo demostraran en Fever Daydream, su próximo álbum que esta agendado para ser lanzado en otoño y que asemeja un bizarro sueño al que uno puede acceder aún despierto.

No cabe duda que The Black Queen esta dando de que hablar, su sonido relaja, tranquiliza y plantea una sensación de sopor que lo lleva a uno de la mano a relajarse, totalmente la contracara de lo que Puciato y compañía han hecho en sus agrupaciones principales.