KALAX – “III”

El synthwave se ha convertido en la nueva epítome del DIY (Do It Yourself). Todo esto derivado – principalmente – por el éxito que Perturbator generó desde sus concepción. Así, una cornucopia de varios proyectos que se adentran en el synthwave o retrowave atestan los pasillos del mercado musical, brindando un sin fin de opciones que, principalmente, están destinadas a saciar la metáfora de la necesidad de volver a lo básico y a lo más elemental a través de samplers, sintetizadores y sonidos salidos de un Atari o Gameboy.

Por implicación, esto significa que la búsqueda de un nuevo álbum que sea un verdaderamente magnífico dentro del género puede ser tedioso. Pero afortunadamente Kalax esta aquí para cumplir con la tarea de refrescar un género que día a día parece estar más sobresaturado. Kalax, a través de III, logra evitar las mismas emulaciones rítmicas de Vangelis combinadas con la nostalgia por las consolas de videojuegos de antaño; en su lugar, canaliza algo que realmente podría ser un producto de la influyente época de los ochenta sobre la forma en la que uno se puede acercar a la música o a hacerla.

Este nuevo álbum – III – toma dos enfoques notables con la presentación de temas que se vuelven vibrantes ofertas instrumentales a las que se recurren para calificar los intermedios contrastados y las adiciones vocales progresivas sobre la narrativa cinemática del disco. Eso no quiere decir que un enfoque sea más valioso que el otro, por otro lado, se puede decir que ambos se complementan, convergen y dan distintas tonalidades a la paleta color neón que Kalax utiliza en esta nueva producción. “Dream” cobra vida a través de las drum-machines mientras toma un fulgor característico gracias a los sintetizadores. Mientras tanto, “Lili” opta por un enfoque más tierno con una tesitura electrizante y vibrante que fluye a través de los sentidos. Esto es una pintura del tráfico de la ciudad por la noche y como esta poco a poco se va transformando en un lienzo salido de la película Tron (Dir. Steven Lisberger, 1982).

Los vocalistas invitados también se encuentran en abundancia en este disco. Player One adorna con su voz el tema “Not Alone”. Con ella domina el tema pero es sincero al darle una tonalidad cristalina a la canción que se complementa con el estallido del saxofón, logrando en conjunto, capas bañadas de sol. El dúo de PYXIS y Jay Diggs en “Out Of Time” adopta un enfoque mucho más conmovedor, optando por un futurismo romántico. Aquí las voces son sedosas, cálidas y se toman el tiempo para ir de menos a más y envolver al oyente en una aventura única.

III es una visión ambiciosa para Kalax; el grupo de talentos en exhibición en este álbum es realmente increíble y eso únicamente se traduce a que el tiempo de duración del disco es mayor. El álbum sobrepasa la hora de duración y un disco así exige atención y cuidado… Tanto del escucha como del que lo ha creado.

Si bien Liverpool, Inglaterra no es el centro del universo para cualquier esfuerzo musical (o lo dejó de ser hace mucho tiempo) y definitivamente no es la metrópolis bañada por el neón que uno comúnmente asociaría con este género de onda sintética, es la plataforma para que Kalax, proyecto liderado por un solo hombre, sigan recorriendo un largo camino para inyectar autenticidad en III, álbum que sin lugar a dudas ofrece variaciones y novedades a un género que cada vez esta más trillado.

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