MARRIAGES – “SALOME”

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Con la constante evolución y convergencia del post-rock con otros estilos musicales, Salome, la nueva producción de Marriages, es un álbum que parece haber llegado en un excelente momento. Si bien la etiqueta de post-rock siempre ha sido muy floja para esta banda, Marriages demuestra que en su sonido se encuentra lo más seminal de los estilos más representativos del rock de los últimos 20 años.

Sonidos de reverbs y shoegaze han plagado la corta discografía de esta banda conformada por Emma Ruth Rundle y Greg Burns (mejor conocidos por formar parte de Red Sparowes) a quienes se les unió Andrew Clinco. De esta forma nace Marriages, proyecto que con su EP Kitsune (2012) abrió una nueva vertiente musical en la que la catarsis, las tónicas largas y una métrica hipnótica eran los preámbulos para crear un sonido más complejo y maduro.

Salome es el primer LP de la banda. Así es, casi tres años después del lanzamiento de Kitsune, el trío originario de Los Angeles, finalmente ha podido completar un álbum lleno de atmósferas que nos recuerdan a esas primeras producciones de Tori Amos y que se acentúan con bordes de genialidad sonora asemejando a esas lánguidas tesituras musicales muy a lo The Cure. En Salome, la banda ha limpiado las cosas, ha pulido su estilo y su producción. Aún encontramos ese vejo de shoegazing que definió a Kitsune (2012), pero Salome tiene atmósferas más gruesas y una tendencia psicodélica que arrulla.

Sin mucho esfuerzo, Marriages ha creado un pequeño gran álbum de rock en su más reciente producción, una que guarda ese espíritu de su primer EP pero con una transición que demarca con precisión todo lo que quisieron lograr con Salome y a través de el. La voz de Emma, por primera vez, se escucha a la perfección. Ella le da un ímpetu maravilloso al disco transformándolo en casi una oda primitiva. A momentos ella logra emular la voz de Grace Slick pero de alguna manera le otorga un toque más oscuro. Mientras tanto, las guitarras tienden a ser menos opresivas y su color es más discreto.

Mientras que en Kitsune (2012), Marriages logró crear un sonido que parecía nacer de las profundidades del océano, en Salome el grupo consiguió darle más encanto a su sonido, haciendo que cada faceta de su música sea fascinante y digerible.

Salome es un disco de rock perfectamente construido, a veces hermoso y a veces espeluznante. Un debut poderoso y que seguramente dará aliento a más de uno.

DEAD SARA – “PLEASURE TO MEET YOU”

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En una escena musical que esta atiborrada de chicas que buscan hacer todo menos rock, sería obvio pensar que el Riot Grrrl y géneros empapados de progesterona están muertos. Por fortuna encontramos en los originarios de Los Angeles, Dead Sara, un escaparate que dicta lo contrario, al entregar en su más reciente disco, Pleasure To Meet You, un álbum intenso, lleno de historias urbanas y mucha fuerza.

Y la fuerza de Dead Sara esta en su carácter y vigor, adjetivos que supieron transportar desde su álbum homónimo lanzado en 2012, a su más reciente producción, Pleasure To Meet You, disco que recordara a más de un escucha la capacidad que tiene este cuarteto de provocar agitar la cabeza.

En Pleasure To Meet You encontramos un proto-álbum que pareciera haber sido acuñado en los años 60s… Se suman ese toque de rock de protesta feminista; a un esfuerzo de blues, bluegrass y grunge que hacen de esta placa un álbum distinto. La voz de Emily Armstrong guía el viaje que representa esta nueva producción. Entre Intensidad, fuerza y un acento aguardientoso que emula a una Janis Joplin criada en el Seattle de los 90s, Dead Sara logra consolidarse como banda y reafirmar que el rock no esta muerto.

Esta intensidad articula la energía de la música de la banda, la enaltece y la transforma mientras cada track transcurre. Mientras que “Mona Lisa” presenta la capacidad de Armstrong para alcanzar notas tan altas como bajas, “Lovesick” tiene toda esa actitud desenfadada y fachosa del grunge, teñido en colores pastel y chapopote.

Chris Null, Sean Friday y Siouxsie Medley hacen una gran aportación al desempeño de la banda, entre secuencias melódicas que parecieran haber salido de un disco de Mudhoney y melodías pegajosas, logran que Pleasure To Meet You se transforme en un disco lleno de una arrogancia volátil que combina de manera asombrosa todos los elementos que hacen al rock, rock.

No cabe duda que Dead Sara es una de esas bandas que hacen las cosas a su manera (no por nada este disco fue financiado a través de Crowdfunding), lo que les permitió transformar sus expectativas creativas en un sonido más personal, directo, y sobretodo honesto.

ROYAL THUNDER – “CROOKED DOORS”

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Desde su debut, CVI (2012), Royal Thunder se ha convertido en una banda que enaltece las tendencia del hard rock sureño al transformarse en algo más complejo nutriéndose de sludge metal y stoner. Entre la potente e increíble voz de Mlny Parsonz y una mística oscura, Royal Thunder introdujo al mundo del metal un sonido melódico que no deja de ser potente y agresivo.

Ahora, en Crooked Doors, su más reciente álbum, Royal Thunder se ha visto, otra vez, condecorada con el poder del Dios del trueno para entregar un disco con un conjunto más complejo de ganchos musicales y un brioso motor de riffs con el que la banda lleva su facha musical a nuevos niveles sonoros.

En Crooked Doors, las melodías son frontales y centradas; y los riffs sencillos pero complejos siguen dominando su paisaje musical sin restarle entrega y una gran técnica instrumental a la banda. Esto logra que el grupo ingrese en un campo que hace décadas lograron labrar bandas como Led Zepellin o Black Sabbath. Sin embargo, en Crooked Doors, la agrupación parece estar más enfocada, haciendo que su sonido viaje a momentos entre el prog-rock y el rock clásico de finales de los 60s.

Hay muchísima más cohesión y flujo en como la banda se desempeña, tracks como “The Line” o “Forget You” hacen de este disco algo impresionante en vez de un compilado de buenas canciones. En cada canción existe tensión y urgencia, cada uno de estos temas crece logrando estremecer al escucha con la métrica de la batería y esos riffs de afinaciones bajas que le dan más personalidad al disco. Crooked Doors coquetea con el sonido de muchas bandas contemporáneas a Royal Thunder, pero ninguna incluye ese estruendo de bajo ni una guitarra corpulenta que le da ese plus al sonido seminal que los de Atlanta han sabido manufacturar.

Crooked Doors da más de una sorpresa al estilo de la banda, en “One Day” encontramos una power ballad que seduce y que no por ello se aleja del núcleo del metal. Esa actitud y esa esencia aún existe en el ADN de Royal Thunder, que si bien sigue demostrando su valía con sonidos fuertes y brutales, hay momentos en los que se desvían y desaprenden lo aprendido para lograr un impacto mayor.

CALABRESE – “LUST FOR SACRILEGE”

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El Horror-Punk ha sido una vertiente del rock que se ha nutrido de la oscuridad, de esas películas clásicas de horror que atormentaron a más de uno, de todos esos monstruos clásicos que nos mantuvieron despiertos por la noche y de esa manera tan única en la que The Misfits supo traducir todo lo anterior a música y actitud. Sin embargo, en la actualidad, hay una banda que se ha convertido en el acto reinante del horror-punk, y este es Calabrese.

Dicho lo anterior, Calabrese nos trae en Lust for Sacrilege un álbum en el que se nota el crecimiento y la madurez que la banda sigue demostrando. Esta placa es más oscura, más triste y más desolada. Incluso canciones con una tónica más punk como “Gimme War” tienen un aire de severidad y madurez que le da un sabor diferente al disco. Atrás han quedado las líricas de órganos, vísceras, sangre y monstruos. Lust for Sacrilege es un álbum más duro y más amargo; transformándose directamente en el hermano bastardo de Born With A Scorpion’s Touch (2013) que simplifica un paso valiente en la dirección musical que Calabrese esta llevando.

“The Dark Is Who I Am” abre el álbum, y si uno no conociera a esta banda y a su ímpetu punk, cualquiera podría imaginar que esta agrupación es de doom o algo similar, sin embargo, todo el sonido del disco se empapa de un punk muy amigable y un horror-punk que nos recuerda la vieja guardia de bandas como The Misfits o The Damned.

“Lust For Sacrilege” es un tema que se empapa de death-rock, punk y una elegancia que este trío le aprendió a la perfección a Glenn Danzig, nutriendo este caldo de cultivo con guitarras precisas y un ritmo que pondría a cualquiera bajo un trance que lo llevaría al suicido.

En este álbum, Calabrese juega con tempos más lentos y líneas de bajo más rimbombantes, alejándose del punk y acercándose a estilos más clásicos del rock. “New York Ripper” y “Flesh & Blood” son dos temas que utilizan de manera única este acercamiento creativo de la banda mientras que “Serpentflame” es un claro ejemplo de lo que la escuela de Danzig le puede hacer, de manera positiva, a una agrupación.

No cabe duda que Calabrese sabe recoger el sonido que ha manejado en otras producciones y lo imprime en este nuevo disco, logrando que Lust For Sacrilege sea fresco y novedoso, lo que hace que cada track de esta placa sea digno de escucharse a detalle.

DEATH CAB FOR CUTIE – KINTSUGI

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La disolución de un matrimonio y la partida de uno de sus miembros fundadores, son dos eventos seminales que han dado forma al sonido e intensión de la producción más reciente de Death Cab For Cutie, Kintsugi. El nombre de este álbum (Kintsugi); que literalmente significa “reparar las cosas”, queda de maravilla para una banda que recientemente ha sido expuesta a la necesidad de cambiar la manera en la que trabaja y evoluciona.

Es claro que el divorcio de Ben Gibbard y la salida de Chris Walla de la agrupación, una vez concluida su participación en el disco, le han dado una tónica diferente al ahora trío originario de Washington, quien en este disco logra desarrollar una exploración por sonidos ochenteros que dan un resultado cálido y lleno de melancolía pop.

Tal vez “Little Wanderer” sea una de las canciones más fundamentales de Kintsugi. Es tan altamente detallada que es imposible no encontrar un tono autobiográfico en su letra. Por otro lado “You’ve Haunted Me All Your Life” es un tema que resonará una y otra vez en el colectivo emocional de los seguidores de la banda. Un clásico instantáneo.

Las canciones más tranquilas del disco son un respiro, una pausa para continuar con un álbum que parece desmoronar el alma de Gibbard en cada una de las palabras que recita en cada track que conforma a Kintsugi. A pesar de ello, encontramos en “El Dorado” y en “Ingenue” temas más brillantes y alegres, que aunque cuentan con un elemento agridulce, pintan un mejor porvenir. Aquí es donde el sentido del embellecimiento artístico de Kintsugi se cierne sobre toda la banda y su detallada producción que les ha provocado resaltar sobre la escena del rock y del indie, estableciéndose como una banda de culto que se reinventa (más a fuerza que con ganas) en esta, su más reciente placa.

El gran legado de Death Cab For Cutie depende, en gran medida, a la cantidad de historia personal que sus oyentes han impreso en cada una de sus producciones discográficas. Finalmente Kintsugi puede o no encajar con el concepto de lo que, para los fans, la banda debe ser, pero los méritos del grupo son avalados por su aportación tanto emocional cómo musical a una escena agónica, cada vez más sobresaturada de llantos sin sentido y emociones inventadas para vender discos y llenar foros.

GRAND BLANC

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París, ahí donde la alta moda y la elegancia se fabrica, donde grandes recetas se preparan para iluminar los escaparates culinarios; París, cuna de grandes literatos y genios del arte… París, una ciudad de contrastes y colores que alguna vez se tiñeron con los ritmos de Joy Division y el rock galo de Bashung, quienes sin saberlo, ayudaron a engendrar a Grand Blanc, banda parisina que se ha encargado de darle un nuevo sabor al post-punk dotándolo de reminiscencias de coldwave y synth-pop.

Grand Blanc es una banda atípica a su época, parecería haber sido formada en aquel París rural que buscaba empaparse de toda la cultura popular de la época, haciendo a un lado a la literatura y al arte. Su sonido es frenético, hipnótico y urge a bailar, a entregarse a danzas macabras que podrían haber salido del Batcave en Londres, mientras la voz que acompaña a cada canción es la guía para adentrarse en los momentos más oscuros del alma humana.

Sintetizadores distorsionados que asemejan a New Order y ritmos que se inspiran en The Cure son algunas de las características más relevantes del cuarteto parisino, sin embargo, logran darle un enfoque más frío a sus composiciones que se atiborran de atmósferas etéreas que parecen una droga de diseño.

Grand Blanc, hasta el momento, ha lanzado un EP que aglutina el maravilloso drama que significa su música. Con tan solo cuatro tracks, los parisinos logran alcanzar un cénit único en toda su producción. “Degré Zéro” tiene toda la idiosincrasia de Kraftwerk bajo un sonido circense que le da un toque tétrico al tema. Y más adelante encontramos una de las joyas de esta banda, “Samedi La Nuit”, un exquisito himno sonoro que inunda los oídos con un epiléptico ritmo que sólo puede comprenderse escuchándolo.

Tal vez el sonido de Grand Blanc pueda ser confundido con música “oscura”, meramente creada bajo la doctrina alemana del goth, no obstante, la banda aboga más a la melancolía interna que a la que se exterioriza adornada con terciopelo y delineador negro.

Grand Blanc es drama, es esquizofrenia y luz negra nacida en lo más profundo de las entrañas de la ciudad luz.